El proyecto piloto Centinela, adjudicado por SARGA, desplegará cámaras que analizan en tiempo real las plumas de humo para acelerar las alertas y cubrir “zonas de sombra”

Ordesa en una imagen de Ignacio Pardinilla facilitada por SARGA
El Gobierno de Aragón pondrá en marcha en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido un sistema de vigilancia basado en inteligencia artificial (IA) para mejorar la prevención y la detección temprana de incendios. La Sociedad Aragonesa de Gestión Agroambiental (SARGA) ha adjudicado el piloto Centinela, que combinará cámaras de videovigilancia con algoritmos capaces de analizar imágenes en tiempo real y distinguir tipos y condensaciones de humo, con el objetivo de acortar los tiempos de respuesta ante cualquier conato.
La iniciativa, impulsada por la Dirección General de Medio Natural, Caza y Pesca, nace para reforzar la vigilancia humana con medios tecnológicos en enclaves de alto valor ambiental y difícil acceso, como Ordesa. Actualmente, alrededor de 900 profesionales de SARGA integran el operativo INFOAR; 160 de ellos están distribuidos en 80 puntos fijos de vigilancia por todo Aragón. El nuevo sistema permitirá ampliar ese “mosaico” de observación, especialmente sobre las llamadas “zonas de sombra”, donde los puestos tradicionales carecen de visibilidad o cobertura efectiva.
Según SARGA, el despliegue de cámaras facilitará la validación de alertas y la evaluación de los tiempos de reacción. La incorporación de IA se considera una palanca necesaria para ganar minutos en la fase crítica de detección, clave para que los medios de extinción trabajen con mayor eficiencia desde el inicio del episodio.
El contrato del proyecto Centinela asciende a 119.289,50 euros (IVA incluido), e integra dispositivos, software e infraestructura asociada. La ejecución se desarrollará a lo largo de 2025.
