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Una marea roja y familiar tiñe Jaca en la cuarta edición de la carrera solidaria

La IV Carrera contra Duchenne llenó de camisetas rojas el centro de Jaca este sábado, 20 de septiembre, en una mañana luminosa y calurosa que reunió a más de un millar de corredores y andarines —con 1.300 inscritos— y convirtió la ciudad en un clamor por la visibilización y la esperanza frente a las distrofias musculares de Duchenne y Becker. La salida se dio a las 12:00 desde la calle Burnao y el recorrido urbano (5 km) cruzó la calle Pico Collarada, el Paseo de la Cantera y el Llano de la Victoria, para concluir en el paseo Manuel Giménez Abad, donde aguardaba una meta arropada por un público entusiasta.

La jornada tuvo un punto álgido incluso antes de la cuenta atrás: los participantes formaron un pasillo para que una decena de afectados por las distrofias musculares iniciaran, entre aplausos, los primeros metros del trazado. La charanga Zaborreros puso ritmo desde las 11:30 y Sergio Palacín, al frente del micrófono, fue el hilo conductor de la salida y la llegada de la prueba, así como de la entrega de reconocimientos y medallas a los vencedores. El esquiador jacetano Miguel Galindo —guía histórico de Jon Santacana, con seis medallas paralímpicas— cortó la cinta y se sumó a la carrera.

Quique, la Jöelette y un sueño llamado Oroel

Por primera vez, Quique Grávalos completó el circuito en una silla Jöelette —la silla monorrueda de montaña que, pilotada por dos o más acompañantes, permite hacer senderismo o carreras en terrenos irregulares— con el impulso de Raúl Concheso, “Juanito Portón”, poseedor del récord de ascensiones a la Peña Oroel (1.910 a fecha de hoy). La imagen se proyectó como una lectura de cara al futuro: el equipo ya trabaja para intentar en primavera la subida hasta la cruz (1.769 m), un gesto que el propio Quique sueña como vivencia personal, además de símbolo y recompensa a una labor que ha movilizado a toda la ciudad.

Aunque en un principio estaba previsto que tomara la palabra al final de la jornada, prefirió mantenerse en silencio y ceder el protagonismo a los afectados que lo acompañaban. Su gesto en la llegada a la meta, escoltado por Victorino López y su padre Antonio, fue una recompensa más que suficiente en una mañana agitada en lo emocional.

Carreras, podios y reconocimientos

La victoria en la carrera masculina fue para Iñaki Inda, por delante de José A. Columbrere y Carlos Zabala; en mujeres se impuso Nerea Esteban, con Saoia Arconada y Yolanda González completando el podio. Antes de los trofeos se entregaron reconocimientos a colaboradores y voluntarios: Victorino López distinguió a Miguel Galindo; Alberto Ayora hizo lo propio con Manuel Granados —formador acreditado en cursos oficiales de manejo de Jöelette—; y Chus Serrano y la mascota “Duchennito” subieron al escenario para agradecer a dos pilares de la organización: Sonia Capdevilla y la propia Chus.



En el tramo final, el alcalde de Jaca, Carlos Serrano, subrayó “la sonrisa” como signo de una ciudad unida en torno a la lucha contra las enfermedades de Duchenne y Becker. “Hoy estamos aquí más de mil personas, como una gran familia, para dar visibilidad y luchar juntos. El deporte nos ha unido, pero lo que nos une de verdad es el afecto. Este latido colectivo ya forma parte de Jaca. Vamos a por la quinta edición”, señaló durante su intervención.

Después tomó la palabra Marc Alís, que trenzó tres pequeñas historias de amistad, valentía y resiliencia para resumir por qué se encontraban en Jaca: “Hoy hacemos mucho más que correr: ensayamos la esperanza y trabajamos juntos para construir un mañana distinto. La amistad que nos empuja, la valentía que vemos en quienes luchan cada día, y la resiliencia que nos permite seguir adelante son las razones por las que esta carrera tiene sentido”, manifestó como síntesis del mensaje que transmitió a los asistentes.

Su hermano Oriol convirtió la recta de meta en una arenga de afectos: “Correr hoy no va de velocidad, sino de corazón. Cada paso, cada sonrisa, cada gesto vale más que el cronómetro. ¿Sonreís? Si lo hacéis, entonces ya estamos ganando. Porque ganar hoy es eso: sonreír juntos”.

Cerró el turno M.ª Paz Hermida, vicepresidenta de Duchenne Parent Project España, con un agradecimiento emocionado “más como madre que como representante”: “Vengo a dar las gracias, desde lo más profundo, porque aquí siento que no estamos solos. Esta carrera nos dice que no es solo nuestra lucha, sino de todos”, indicó.

Fue también el momento del homenaje a Quique. Las familias le regalaron una camiseta enmarcada con su nombre, el lema “Jaca lucha contra Duchenne” y una dedicatoria que se leyó en voz alta: “Desde tu silla, creaste la marea de un latido rojo que prendió Jaca. En cada esquina, en cada bandera, tu nombre vibrará siempre como esperanza. Con cariño, de todas las familias que recibiste en Jaca”.

La Distrofia Muscular de Duchenne (DMD) es la distrofia más frecuente en la infancia (en torno a 1/5.000 nacimientos masculinos, unos 20.000 casos nuevos al año). Es progresiva y multisistémica; sin distrofina, el músculo se daña y la pérdida de función avanza con el tiempo. La Distrofia de Becker (DMB) cursa de forma similar, pero suele ser más lenta y menos grave. En España, Duchenne Parent Project impulsa proyectos de investigación, de atención psicosocial dirigida a los afectados y sus familias y de sensibilización para que la ciudadanía tenga conocimiento de estas enfermedades y contribuyan a su cura.

Resumen gráfico de la jornada matinal de la carrera solidaria Jaca lucha contra Duchenne. EL PIRINEO ARAGONÉS
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