La edición 2025, con 1.800 corredores, ejerce de antesala del Mundial de Montaña y Trail Running que se disputará en este mismo escenario a finales de septiembre

Imagen de la subida vertical 4K disputada en la primera jornada de competición. YHABRIL MORO
La 19.ª Canfranc-Canfranc convirtió el Pirineo aragonés en un anfiteatro alpino durante tres jornadas —del viernes 5 al domingo 7— con seis carreras que explican, por sí solas, por qué estas montañas serán sede del Mundial dentro de tres semanas. Entre la épica local de Raúl Criado y la gesta de resistencia de la sueca Tove Alexandersson, la edición reunió a 1.800 inscritos y dejó imágenes de alta montaña, pasos técnicos y una atmósfera de gran cita que ya mira al horizonte mundialista.
Maratón (45 km): Criado se corona en casa y Alexandersson firma una hazaña
La maratón, disputada el sábado desde las 8.00, volvió a ser el corazón del programa: un recorrido alpino que enlaza cumbres como La Moleta y La Raca y se precipita hacia Canfranc por el célebre descenso de las 122 curvas desde Estiviellas, exactamente el trazado que coronará a los futuros campeones del mundo. Allí, la subcampeona mundial de Classic, Tove Alexandersson, dio el primer zarpazo en la subida a La Raca y pasó por delante de nombres del nivel de Criado, Zorrilla o Massaoui. Pero en el descenso la historia cambió de rumbo: una caída severa la obligó a detenerse, recibir cinco puntos de sutura y permanecer 18 minutos en asistencia médica. Regresó a la carrera en tercera posición, se rehízo con un arrojo inusual y acabó segunda absoluta, rubricando además el récord femenino con 5:39:37. En meta, la victoria masculina fue para el canfranqués Raúl Criado con 5:28:57, seguido por Adil Massaoui (5:50:44) y Aitor Sánchez (5:51:17). Entre las mujeres, tras el registro histórico de Alexandersson, completaron el podio Belén Pérez Riveiro (7:01:01) y Victoria Barrul (7:25:58). Una maratón de las que quedan en la memoria, por épica deportiva y por lo que anuncia de cara al Mundial.


La victoria masculina en la maratón de 45 km fue para el canfranqués Raúl Criado. JOSÉ MIGUEL MUÑOZ


La sueca Tove Alexandersson se rehízo de una caída con un arrojo inusual y acabó segunda absoluta, rubricando además el récord femenino. JOSÉ MIGUEL MUÑOZ
Ultra 100 km: Macías, dueño de la carrera que no vende dorsales
La prueba insignia de Canfranc —la única en la que el dorsal no se compra y la dirección solo lo concede tras revisar el historial del aspirante— volvió a justificar su leyenda: 100 km con más de 8.848 m positivos, crestones delicados como Escalar y una travesía de cimas míticas —Collarada, Aspe, Anayet— que exige experiencia de alta montaña, gestión nocturna y temple de supervivencia. El navarro Íñigo Macías gobernó la distancia con 17:45:33, por delante de Nicolás Daramaillaq (19:59:45) y Guillem Alba (21:00:17). En mujeres, Sabrina Solana venció con 24:31:35, con Lenka Sentkerestiova (28:05:49) y Eva Álvarez (28:24:04) completando una prueba que vuelve a elevar el listón técnico y físico de la cita pirenaica.
Ultra 70 km: la gran escuela hacia la prueba reina
Setenta kilómetros y 6.100 m de ascenso en un trazado que mezcla collados, crestas y bosque con sello de alta montaña. Una “hermana menor” solo en la etiqueta, que actúa como escuela para soñar con la 100K. Se impuso Víctor del Águila con 11:38:20 tras un pulso sostenido con Sergio Hernández (11:49:18) y Pepelu Ballester (12:23:46). Entre las mujeres, triunfo sólido de Raquel Rivero (14:44:23), seguida por Jessica Tipán (15:25:59) y la francesa Mathilde Dujon (16:21:07). Ritmos prudentes, bajadas técnicas y un trazado que, año a año, consolida su identidad propia.
Long Distance 26 km: Nilsson completa la dupla sueca
La media maratón larga de la casa —26 km y 1.800 m D+— sube a La Moleta y desciende por senderos aéreos y tramos de roca hacia Canfranc. Haritz Sein ganó en 2:59:49 tras contener el empuje final de Ibán Agirrezabala (3:02:40) y Víctor López Laseca (3:02:50). En la carrera femenina, la sueca Ida Nilsson firmó 3:20:25 y añadió su nombre al fin de semana nórdico, por delante de Gabriela Sánchez (3:37:15) y Alba Barambio (3:38:46). Una victoria que, junto a la exhibición de Alexandersson, redondea unos días de reconocimiento del terreno con evidente acento escandinavo de cara al Mundial.
Uphill (4 km KV): España enseña cartas
El pistoletazo de salida del fin de semana llegó el viernes con el kilómetro vertical entre Rioseta y la Tuca, un latigazo de cuatro kilómetros donde se respira Mundial a cada zancada. El internacional Alex García Carrillo se impuso con autoridad, con Daniel Osanz y Aritz Unamuno completando un podio de mucha pólvora nacional. Entre las mujeres, Julia Font dominó un ascenso que se ajusta a sus características, seguida por María Benito y Judith Soriano. España mostró aquí parte de sus bazas para la cita global, tan explosivas como adaptadas a la particular dureza de Canfranc.
Classic (17 km): vértigo a dos tiempos
La “clásica” de la casa condensa el ADN de la Canfranc-Canfranc: subida y bajada a La Moleta, unos 17 km y 1.300 m positivos que exigen solvencia ascendente y mano firme en una bajada rápida y técnica. Hodei Samaniego tocó meta en 1:50:01, con apenas 44 segundos sobre Jokin Arretxea (1:50:45); tercero fue Álvaro Osanz (1:57:48). En mujeres, Judith Soriano gobernó la carrera desde la cumbre hasta la alfombra de meta, con 2:36:03, por delante de Candela Benlloch (2:43:31) y Ana Cuadrat (2:50:54). Una distancia que mide precisión más que exuberancia, perfecta para afinar antes del Mundial.

Un momento de la subida vertical 4K disputada en la primera jornada de competición. YHABRIL MORO
Una sede que ya vive el Mundial
La organización mantuvo fechas y formatos para priorizar a su comunidad habitual, sin perder de vista que en apenas tres semanas llegarán a estas sendas 80 selecciones en busca de los títulos de Uphill, Classic, Maratón, Ultra y Sub20. El municipio reafirma su condición de símbolo del trail de altura con más de 50 rutas balizadas todo el año, una invitación a regresar en familia o con amigos para correr por los mismos collados que hoy coronan a Criado o Alexandersson. La Canfranc-Canfranc 2025 se despide dejando un doble mensaje: legado y listón. El primero, por la identidad de un evento que ha sabido crecer sin perder su carácter; el segundo, por la exigencia del terreno que pondrá a prueba, en pocas semanas, a los mejores del planeta.
