AUTOMOVILISMO
El Ayuntamiento de Aísa destaca el impacto económico y el respaldo vecinal a este tipo de eventos
Candanchú acogió el sábado 30 y el domingo 31 de agosto dos pruebas de eslalon organizadas por la Federación Aragonesa de Automovilismo (FADA), con cerca de 60 pilotos —en su mayoría aragoneses— al volante de vehículos clásicos, de serie y competición. Renault Clio, Citroën AX, BMW 30 y Peugeot 206 fueron algunos de los modelos más vistos en un fin de semana que, además de deporte, dejó una notable actividad en la zona. La cita contó con la colaboración del Ayuntamiento de Aísa.
El estreno tuvo un entorno de gran atractivo: el sábado, el aparcamiento de Pista Grande se convirtió en un trazado técnico y exigente donde los pilotos midieron su pericia en dos mangas vespertinas tras los entrenamientos; el domingo, ya por la mañana, la acción se trasladó al circuito asfaltado de rollersquí, en un formato a medio camino entre eslalon y tramo de rally, también con dos mangas. Las entregas de trofeos pusieron el colofón a cada jornada.
Era la primera vez que la estación invernal albergaba una competición de estas características y la respuesta fue rotunda: buena acogida entre vecinos y empresas, numeroso público —de la propia Candanchú, del valle y aficionados del motor de la Jacetania— y una meteorología que acompañó. “Ha sido un éxito y el segundo día hubo mucho público”, valoró el alcalde de Aísa, José Antonio Plasencia, subrayando la “importante repercusión económica” en el último fin de semana de agosto para hoteles y establecimientos abiertos.
El concejal Cándido Sáez incidió en el atractivo del enclave: “Los participantes han quedado encantados por el paisaje y el lugar en el que se han desarrollado las pruebas, tanto el sábado en Pista Grande como el domingo en el circuito de biatlón”. Según sus cálculos, el domingo se superaron los 400 espectadores, “algo nunca visto en una prueba disputada en este circuito”, con el público concentrado en el monte próximo, una zona segura y con una visión inmejorable del recorrido.
La organización destacó también el cuidado ambiental y la buena convivencia con el entorno. “Los coches de competición fueron remolcados hasta el lugar de las pruebas, y la FADA se ocupó al término de limpiar el aparcamiento, el circuito y las zonas anexas. Ha quedado perfecto”, apuntó Sáez, que confirmó que el circuito “está en perfecto estado” tras el evento.
En términos de repercusión, el balance fue inmediato. “Ha habido una gran afluencia de público y los hoteles que se encontraban abiertos en Candanchú han estado al cien por cien de ocupación, así como los bares”, señaló el concejal, que resaltó la “repercusión económica para los establecimientos, pero también para la gente de Candanchú, que acudió a ver las pruebas y está contenta por el resultado”.
Más allá del éxito del debut, las instituciones locales y la FADA ponen la vista en el futuro. “La Federación parece que está por la labor de continuar, y nosotros también, y vamos a intentar consolidar esta prueba”, afirmó el alcalde Plasencia. Desde el Ayuntamiento, añadió Sáez, se realizará un estudio global de la repercusión del evento “en todos sus aspectos” para afianzar una propuesta que, a juicio de pilotos y vecinos, puede convertirse en un revulsivo para el final del verano en la estación.
La FADA “nos ha expresado su satisfacción por el desarrollo de las pruebas, sin incidencias, y por el nivel de los participantes, que ya han trasladado su deseo de volver”. “Los pilotos quieren regresar porque nos han dicho que nunca antes habían estado en un paraje natural tan impresionante”, subrayó Sáez, mientras el Ayuntamiento de Aísa valora las fechas y formatos para dar continuidad a una prueba que ha demostrado que el motor también tiene sitio —y futuro— en pleno Pirineo de la Jacetania.




