Educación fija topes por etapas —de Infantil a FP—, prioriza el papel y la escritura manual y abre un periodo transitorio para los proyectos con dispositivos individuales ya implantados

La consejera de Educación, Cultura y Deportes ha anunciado que Aragón restringirá el uso de dispositivos digitales individuales en las aulas en función de la edad y el grado de madurez de los alumnos. FABIÁN SIMÓN
La consejería de Educación, Cultura y Deporte de Aragón regulará el uso de tabletas y otros dispositivos digitales en los centros no universitarios sostenidos con fondos públicos a partir del curso 2026/2027. El proyecto de Orden, presentado por la consejera Tomasa Hernández, se someterá al Consejo Escolar de Aragón y se compartirá con la comisión especial de estudio que arranca el lunes en las Cortes. La norma responde a la creciente preocupación de las familias y a las alertas de instituciones y asociaciones científicas sobre la necesidad de proteger a los menores y garantizar un empleo seguro, saludable y responsable de la tecnología.
La filosofía del texto busca compatibilizar la competencia digital con un descenso del tiempo de exposición, fomentando el regreso al libro en papel y a la escritura manual. “Nuestra meta es que los dispositivos digitales no puedan utilizarse como herramienta exclusiva, sino compatibilizándose con herramientas analógicas”, subrayó Hernández, quien admitió posibles ajustes tras la escucha a la comunidad educativa, pero defendió que “como administración, toca asumir esta responsabilidad”. La medida da continuidad al veto al móvil implantado en 2023/2024 y extiende la supervisión al resto de dispositivos individuales.
Límites por etapas
En el primer ciclo de Infantil (0–3 años) solo se permitirán recursos analógicos y manipulativos. En el segundo ciclo (3–6) la tecnología se introducirá de forma progresiva y limitada a una hora lectiva semanal, siempre bajo supervisión docente. En Primaria se establece el uso prioritario del papel y las pantallas se reservan para tareas concretas en el aula: de 1.º a 4.º, un máximo de dos horas semanales de uso compartido; en 5.º y 6.º, hasta cuatro horas por semana. En la ESO, el tope será de una hora diaria en 1.º y 2.º y de dos horas en 3.º y 4.º. En la Formación Profesional Básica, el máximo asciende a dos horas diarias. En el resto de enseñanzas no universitarias, el uso digital deberá armonizarse con recursos analógicos. Pizarras digitales y monitores podrán emplearse con fines educativos y bajo supervisión, y las enseñanzas telemáticas o semipresenciales quedarán exceptuadas.
Deberes y alumnado con necesidades específicas
La Consejería pide evitar tareas evaluables fuera del horario escolar que requieran dispositivos, salvo por necesidad justificada. El alumnado con necesidad de apoyo educativo podrá utilizar los equipos sin las limitaciones horarias si así se requiere, y los centros podrán autorizar excepciones por circunstancias personales acreditadas. Todos los centros deberán incorporar las nuevas condiciones de uso en su programación general anual y en su plan digital, y adaptar el proyecto educativo a más tardar el 1 de septiembre de 2027.
Periodo transitorio y control
Los centros que en 2025/2026 tengan implantado un proyecto que exija el uso individual de dispositivos dispondrán hasta el 31 de agosto de 2027 para adaptarse; desde 2026/2027 no podrán sumar nuevos grupos a dichos programas. Educación también contempla una transitoriedad para las licencias digitales. La aplicación contará con el control del Servicio de Inspección y con la “implicación de las familias”, a quienes se pide supervisar el uso doméstico de la tecnología. “Todo es positivo si se utiliza bien, pero ante la opinión de los expertos, tenemos que actuar”, concluyó la consejera.