Ara Mundi ofrece un viaje sonoro universal en el XXXIV Festival Internacional en el Camino de Santiago

El estilo de Ara Mundi cautivó al auditorio con una combinación de libertad interpretativa y rigor histórico. FICS
La iglesia de Santa Cilia se convirtió el sábado en un espacio de encuentro entre épocas, culturas y sensibilidades gracias al concierto del dúo Ara Mundi, integrado por Javier Ares y Fernando Ballarín, dentro del XXXIV Festival Internacional en el Camino de Santiago (FICS) que organiza la Diputación de Huesca. Fue la decimoquinta gran cita de esta edición, marcada por la fusión entre música medieval y sonoridades de otros continentes.
El programa elegido, Salve, festa dies, estrenado el pasado mes de julio en la Catedral de León, llegó al FICS con una versión especial que incorporó un emotivo collage sobre música de Bach en recuerdo del 275.º aniversario de su muerte. La propuesta incluyó la participación del público en un coral final que unió voces y sensibilidades en una experiencia compartida, fruto de la investigación del grupo sobre melodías gregorianas transformadas en cantinela popular alemana, más tarde convertidas en coral luterano y armonizadas por el propio Bach en una de sus cantatas.
El repertorio también rindió homenaje al milenario del primer cenobio montserratino con un bloque dedicado al Llibre Vermell, evocando los cantos y danzas que peregrinos de distintas épocas interpretaban en su tránsito espiritual. Junto a ello, resonaron monodias y cantos anónimos que forman parte del sustrato cultural de Occidente, transmitidos durante siglos hasta llegar al siglo XX.
El estilo de Ara Mundi cautivó al auditorio con una combinación de libertad interpretativa y rigor histórico. En su búsqueda de nuevos colores, el dúo incorporó instrumentos como el gu zheng chino, el armónium indio, el didgeridoo australiano o percusiones africanas y americanas, abriendo un horizonte sonoro que unió meditación, tradición y diversidad cultural.
Con más de tres décadas como profesor de coro y orquesta en el Conservatorio de Zaragoza y treinta años de experiencia con Antigua Capilla Hispana, Javier Ares aconseja acercarse a esta música “sin prejuicios, dispuestos a dejarse llevar por los sonidos y a sentir la espiritualidad que emana de ellos”. Para él, cualquier ocasión es propicia para celebrar a Bach, “un compositor único y universal cuya música es constante fuente de inspiración”.
Ares encontró en Fernando Ballarín el complemento perfecto. Con una amplia trayectoria docente y creadora en campos como el teatro, la danza y las artes plásticas, aportó al recital una dimensión ritual, expandiendo los límites de la interpretación musical. Este 2025 está suponiendo para Ara Mundi un año de plena recuperación de actividad, con presencia en destacados ciclos aragoneses y su aclamada actuación en León. Actualmente el dúo trabaja sobre repertorios como el Antiguo Canto Hispánico, el Canto Mozárabe, el Cancionero de Palacio o la tradición sefardí.
En su reflexión sobre el presente de la música antigua, Ares subrayó la buena salud del Barroco, aunque reclamó mayor visibilidad para los repertorios medievales y renacentistas: “Debemos tomar conciencia de la riqueza de este patrimonio y difundirlo también en nuestra propia casa”. Como retos, señaló la necesidad de atraer a nuevos públicos y experimentar con formatos innovadores para superar el “gueto de los clásicos” y abrir espacios de convivencia en torno a la música de calidad.
Santa Cilia vivió así una velada en la que la espiritualidad medieval se proyectó hacia lo universal, confirmando la capacidad de la música para tender puentes entre tiempos y geografías, y recordando que la tradición se renueva cuando se comparte.



