Solnegre ofreció el decimocuarto concierto del XXXIV Festival Internacional en el Camino de Santiago con su programa Fantasía

La velada se convirtió en un ejercicio de memoria histórica y revelación artística que mantuvo la atención de los asistentes de principio a fin. FICS
La iglesia de Villanúa acogió el viernes el decimocuarto concierto del XXXIV Festival Internacional en el Camino de Santiago (FICS), que organiza la Diputación de Huesca. El grupo Solnegre, dirigido por Ferran Pisà, presentó su programa titulado Fantasía, una propuesta que explora el nacimiento de la música instrumental en pleno siglo XVI, cuando los compositores comenzaron a adaptar y transformar obras vocales.
Pisà, especialista en instrumentos de cuerda pulsada del Renacimiento y el Barroco, concibió el recital como un diálogo entre pasado y presente, mostrando al público cómo los músicos de la época dieron los primeros pasos hacia una independencia sonora frente a la voz. La velada se convirtió así en un ejercicio de memoria histórica y revelación artística que mantuvo la atención de los asistentes de principio a fin.
Uno de los momentos más significativos llegó con las Recercadas de Diego Ortiz sobre dos chansons muy populares de su tiempo: Douce memoire de Pierre Sandrin y Oh felici occhi miei de Jacques Arcadelt. La alternancia entre la versión vocal y su reelaboración instrumental permitió percibir la riqueza de variaciones y ornamentaciones que definieron el nuevo lenguaje sonoro del siglo XVI.
El programa incluyó también obras de vihuelistas como Luis Milán y Alonso Mudarra, en las que Solnegre desplegó una interpretación minuciosa, libre y comunicativa, aplaudida con entusiasmo por el público. Pisà definió Fantasía como un “zapping del siglo XVI”, un recorrido dinámico por piezas vocales y sus recreaciones instrumentales, cuya frescura logró atrapar a la audiencia.
Aunque este repertorio antecede en más de un siglo a Johann Sebastian Bach, Pisà destacó que en la obra del maestro alemán pueden rastrearse técnicas similares de reelaboración melódica. Para el musicólogo, propuestas como las de Solnegre o conjuntos como Dichos Diabolos, Anacronía o Qvinta essençia muestran la vitalidad de la escena actual, que, pese a los retos de consolidación, vive un momento de gran efervescencia creativa.

