
Bob Trevino Likes It (2024)
Duración: 102 min. País: Estados Unidos. Dirección:Tracie Laymon. Guion: Tracie Laymon. Reparto: Barbie Ferreira, John Leguizamo, French Stewart, Rachel Bay Jones. Música: Jacques Brautbar. Fotografía: John Rosario. Productoras: Laymon’s Terms, Five By Eight Productions, Purple Intuition, ArtImage Entertainment.
La generación millennial, sin duda, recordará algunos títulos que se hallaban entre la autoayuda y el drama. Algunos de ellos fueron más acertados que la mayoría. Entre los que merecieron ser dignos, podemos mencionar Mejor… imposible (James L. Brooks, 1997), con la fascinante interpretación de Jack Nicholson. Y, entre los menos acertados, Cadena de favores (Mimi Leder, 2000), cuyas buenas intenciones se disiparon en un huracán de melodrama, totalmente innecesario. Así, nos encontramos con este film, cuyo título, Bob Trevino Likes It, nadie se ha atrevido a traducir. Afortunadamente, porque el resultado hubiera sido desastroso.
Se trata de la historia de una veinteañera, abandonada por su padre. Decide buscar su huella digital y, aunque ya no era algo propio de su edad utilizar la red social Facebook, comprende que alguien menos joven usaría esa red. Encuentra un perfil que coincide con el nombre de la persona que busca. Y comienza a enviar “likes” y a realizar numerosos comentarios. De esta manera, conoce a Bob Trevino, un hombre asolado por la tristeza, que ha perdido a su hijo y con el que comenzará una estrecha amistad que cambiará sus vidas para siempre.
El film de la directora Tracie Laymon, con poca trayectoria cinematográfica, y sus anteriores títulos poco valorados, ha sabido transformarse para llegar a construir un film sincero, digno y honesto, que se sustenta en las conversaciones de los protagonistas, para realizar un canto a la vida, una especie de cuento que nos recuerda qué debemos hacer frente a las adversidades, como única vía para seguir adelante.
Los traumas de los personajes dan cabida a un tratamiento de shock emocional, que los va a rescatar de las oscuridades y sombras en las que permanecen. Una historia que nos incita escuchar a los demás, ya que podríamos aprender de todos, incluso ayudando a cualquiera que se cruce en nuestro camino.
Gracias a este film, consideramos que la humanidad no está tan perdida como creemos, que todavía existen seres humanos capaces de creer, incluso en los desconocidos.
Todo se sustenta en las dos grandes actuaciones de Barbie Ferreira y John Leguizamo. Desarrollando una gran química en pantalla, no hace falta nada más que ellos dos, sentados y hablando. Barbie aparece visceral, sincera y magnética. John Leguizamo destaca mucho más por representar una figura paterna, llena de ternura contenida, sin excesos. Destacaremos la fotografía de John Rosario, quien emplea tonos cálidos y despliega intimismo en cada secuencia.
Película que ha tenido muchos premios a nivel de público, porque, sobre todo, en estos tiempos digitales, de redes sociales, de postureo, hace falta el contacto personal para reflexionar sobre la soledad, la pérdida y la necesidad de conexión emocional.










