El bosque de El Vivero acoge cinco conciertos gratuitos entre el 26 de julio y el 23 de agosto

Cartel con la programación del festival La Selva Sonora. TURISMO VILLANÚA
La IV edición del festival “La Selva Sonora” comienza este sábado 26 de julio en Villanúa con el concierto de la zaragozana Jara M. Benedí. Con una propuesta musical que pone en valor la calidad artística y el vínculo con la naturaleza, el ciclo programa cinco actuaciones gratuitas en un entorno singular: El Vivero, un espacio arbolado en el corazón del Parque de Aventura El Juncaral, que se ha convertido en uno de los rincones más especiales del verano en el valle del Aragón.
Desde su creación en 2022, La Selva Sonora ha querido alejarse del modelo convencional de festival para ofrecer una experiencia íntima, envolvente y coherente con el entorno natural que la acoge. La selección de artistas y estilos responde a esa filosofía: propuestas emergentes, formatos pequeños y una clara voluntad de diálogo entre la música y el bosque. “Es un desafío cada año, pero también una oportunidad de programar desde la sensibilidad”, destacan desde la organización.
La programación de este año se inicia con Jara M. Benedí, artista multidisciplinar con fuertes lazos con Villanúa, que presentará un concierto dramatizado con canciones vinculadas a la naturaleza. Le seguirán Rock & Zen (2 de agosto), con un repertorio de pop y rock elegante y accesible, y Aroa Jara junto a Catta Selectah (9 de agosto), en una noche que promete vibraciones jamaicanas, reggae, soul y mensaje social desde los vinilos y la voz.
El 16 de agosto será el turno de la fragatina Lorena Margalló, ganadora de la segunda edición de Jotalent en Aragón TV, que sorprenderá con un repertorio de soul y rythm & blues, mostrando su versatilidad más allá del folclore. El festival se cerrará el 23 de agosto con el grupo granadino Reyerta, que fusiona indie-rock con la poesía trágica de Lorca y una mirada contemporánea sobre Granada.
El Vivero, durante décadas un vivero de pino negro del antiguo Icona, ha sido recuperado por el Ayuntamiento de Villanúa como un espacio singular de ocio. Sus hileras de árboles enhiestos y perfectamente alineados, nacidos para reforestar y olvidados durante medio siglo, han creado un bosque mágico que ahora vibra con la música, el frescor de la sombra y la complicidad del público.
La Selva Sonora es, ante todo, un festival que ha encontrado su propia voz: la de la música que se abre paso entre los árboles, la de los artistas que se sienten parte del paisaje y la de un público que busca experiencias únicas en lugares únicos.