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Un viaje romántico, abordo de un tren histórico, para disfrutar del paisaje y de la mítica ruta ferroviaria transfronteriza por el valle del Aragón

Antonio Ginés, director de Alsa Rail; Jorge Moncada, director general de Turismo; Fernando Sánchez, alcalde de Canfranc, y Carlos serrano, alcalde de Jaca, abordo del tren. EL PIRINEO ARAGONÉS

La emoción del primer viaje, el traqueteo acompasado de un tren de principios del siglo XX que se mueve sobre raíles centenarios y el paisaje del valle del Aragón, que va que va asomándose, apareciendo y desapareciendo entre túneles y curvas, como si jugara al escondite. Este sábado comenzó la aventura turística de El Expreso de Canfranc, el nuevo tren histórico que une Canfranc Estación y Jaca con una propuesta única: viajar en el tiempo sin dejar de avanzar.

El viaje inaugural partió de la estación internacional de Canfranc a las 12:15 horas con llegada a Jaca a las 12:50, completando la vuelta a las 13:30. A bordo, 250 pasajeros llenaron todas las plazas disponibles, en una jornada que combinó el simbolismo del estreno con la vivencia real de una experiencia turística en marcha.

Entre los pasajeros se encontraban el director general de Turismo del Gobierno de Aragón, Jorge Moncada, los alcaldes de los municipios que cuentan con parada —Fernando Sánchez (Canfranc), Luis Terrén (Villanúa), Álvaro Salesa (Castiello de Jaca) y Carlos Serrano (Jaca)—, así como la presidenta de la Asociación de Empresas de la Jacetania (ACOMSEJA), Marian Bandrés. Su presencia ha sido más que institucional: un respaldo unánime a una iniciativa que, como ellos mismos expresaron, representa una oportunidad para el desarrollo turístico del valle.

Viajar al pasado en un tren de principios del siglo XX

El convoy que ha iniciado la línea turística está compuesto por vehículos históricos restaurados con mimo. Entre ellos, un coche restaurante de la Compañía Internacional de Coches Cama de 1920, un vagón panorámico completamente rehabilitado para este estreno y compartimentos familiares al estilo de los trenes clásicos, con ventanillas abatibles y zonas privadas.

“Es emocionante ver este proyecto hecho realidad. Desde hace tres años trabajamos en él junto a la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Zaragoza”, explicó Antonio Ginés Vázquez, director de Alsa Rail, operadora del servicio. “Este tren ofrece algo más que un desplazamiento: es un viaje sensorial, patrimonial, paisajístico… y también una experiencia muy emocional”, subrayó.

Los vehículos han sido seleccionados y reacondicionados para cumplir con los estándares del siglo XXI sin perder la esencia original de los años 20 y 30. A bordo, los viajeros pueden desayunar, charlar, contemplar el paisaje y dejarse llevar por el ritmo pausado del tren.

Una experiencia flexible y con futuro

La propuesta turística contempla tres frecuencias diarias (ida y vuelta) de miércoles a domingo durante los meses de verano. La empresa ha confirmado su intención de extender el calendario a los meses de septiembre y octubre –e incluso de invierno y primavera–, atendiendo al interés de agencias, grupos organizados y viajeros individuales. En apenas una semana y media desde que se habilitó la venta de billetes, se han vendido más de 3.000 plazas, con picos de demanda tan altos como los registrados la mañana del viaje inaugural, cuando se completaron más de 500 nuevas reservas.

Además de las cabeceras en Canfranc y Jaca, el tren realiza paradas intermedias en Villanúa y Castiello de Jaca, pensadas especialmente para senderistas y cicloturistas, que pueden subir con sus bicicletas y acceder a rutas por el entorno del río Aragón. “Queremos que el tren sea también una vía de acceso sostenible a la montaña, al Camino de Santiago, a los paisajes naturales…”, señaló Ginés.

De hecho, el tren incluye un vagón portabicicletas y facilita la compra de billetes tanto online(a través de www.elexpresodecanfranc.es) como en las estaciones o directamente a bordo, de forma sencilla y accesible.

Salida de Canfranc, viajeros durante el trayecto y llegada a la estación de Jaca. EL PIRINEO ARAGONÉS

Un patrimonio vivo y turismo de calidad

El director general de Turismo, Jorge Moncada, definió el proyecto como “una experiencia turística completa” que conjuga sostenibilidad, paisaje y patrimonio. “No es solo una línea de ferrocarril: es una vivencia. Por eso animo a presentarlo en la próxima Gala de las Experiencias Turísticas de Aragón. Lo tiene todo: es sostenible, recupera el patrimonio ferroviario, promueve la movilidad sin huella y conecta pueblos y personas”, aseguró.

Moncada resaltó el papel clave de la colaboración público-privada, así como el esfuerzo de los municipios del valle y de las instituciones, “que han trabajado intensamente para que las vías estuvieran listas y el servicio operativo”.

También el alcalde de Canfranc, Fernando Sánchez, subrayó el valor simbólico y estratégico del proyecto, al afirmar que este tren “es un producto singular en un entorno único”. “Aporta calidad a nuestro destino turístico y pone en valor la gran inversión pública realizada para renovar la línea del Canfranc. Es un ejemplo de cómo una apuesta privada puede reforzar un esfuerzo colectivo”, afirmó.

La conexión ferroviaria Jaca–Canfranc, históricamente significativa, cobra así nueva vida como vínculo emocional, turístico y económico entre localidades. “Nos une más que una vía: nos une un proyecto común”, declaró Sánchez, mientras que el alcalde de Jaca, Carlos Serrano, dijo que el Expreso de Canfranc es una oportunidad para todo el valle del Aragón. “Estamos generando sinergias con Canfranc en materia turística, cultural y deportiva. Este tren es una prolongación de ese esfuerzo, y una forma magnífica de dar a conocer nuestro patrimonio. Viajar en él es, literalmente, un viaje al pasado. Pero también es mirar hacia el futuro del territorio”, remarcó.

El alcalde jaqués quiso destacar igualmente que esta iniciativa no ha requerido inversión pública directa, sino que nace del impulso privado de Alsa y de su voluntad de generar riqueza en el territorio. “Los beneficiados vamos a ser todos: habitantes, visitantes, empresas y el conjunto del valle. Esto es desarrollo sostenible y emocional a la vez”, subrayó.

Un billete al recuerdo

Como detalle conmemorativo, los pasajeros del primer viaje recibieron una tarjeta de recuerdo y un billete confeccionado con técnicas clásicas de imprenta ferroviaria, impreso por la histórica Goebel 970 de 1921 por Edmorón. Imprenta Histórica Ferroviaria. El gesto simboliza el espíritu de esta aventura: respetar el pasado sin dejar de avanzar.

El folleto promocional del servicio lo resume con una promesa clara: “Un viaje, mil experiencias”. Porque el Expreso de Canfranc no es solo una forma de llegar, sino una forma de estar. De mirar, de recordar, de conectar con un territorio que se reinventa sobre raíles.

Naturaleza, historia, gastronomía, cultura, rutas y paisajes… Todo cabe en un trayecto que va más allá de los kilómetros recorridos. Un tren que invita a volver a mirar por la ventanilla, a reducir la velocidad y a disfrutar del camino.

Como manifestó la presidenta de ACOMSEJA, Marian Bandrés, al llegar a Jaca, el Expreso de Canfranc no solo lleva pasajeros, sino que transporta sensaciones, historia, paisajes y oportunidades para la promoción turística del valle en un viaje cargado de romanticismo.

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