Pirineos Sur 2025 arranca con un lleno absoluto, 46 canciones y miles de personas entregadas al ritmo de cumbias, rancheras y corridos

Los Tigres del Norte y Puro Relajo abrieron el cartel de Pirineos Sur. JAIME ORIZ
Con una ovación encendida y el eco de Pacas de a kilo retumbando sobre el escenario flotante del pantano, Pirineos Sur abrió su edición número XXXIII con una de las noches más intensas que se recuerdan. Los Tigres del Norte, leyendas vivas de la música mexicana, ofrecieron un espectáculo generoso y arrollador en el que no faltaron sus clásicos, sorpresas escénicas ni la emoción compartida de un público que abarrotó Lanuza desde horas antes del inicio. Hasta 46 canciones sonaron durante casi tres horas de concierto: una fiesta total con sabor norteño, donde la nostalgia y la celebración caminaron de la mano.
El comienzo no pudo ser más simbólico. Puro Relajo, grupo navarro y discípulo aventajado del legado de los Tigres, abrió fuego con un repertorio cargado de cumbias y rancheras populares que hicieron vibrar a los primeros asistentes desde media tarde. Su interpretación de temas como El rey, Caballo prieto azabache o La de la mochila azul demostró por qué son uno de los grandes nombres de la música mexicana en España.
A las siete de la tarde, cientos de seguidores ya esperaban impacientes junto a las compuertas del recinto. A la salida de Los Tigres del Norte, recibidos con clamor y anunciados como una alineación de estrellas, el ambiente se tornó eléctrico. Desde el primer acorde, con canciones como El avión de la muerte o Directo al corazón, quedó claro que no sería un concierto cualquiera, sino un repaso vital por cinco décadas de historia musical.
La actuación fue creciendo en intensidad: primero los cinco músicos solos, luego la incorporación paulatina de mariachis, bailarinas y coristas que dotaron al espectáculo de una teatralidad inesperada. Hubo momentos de denuncia —con Morir matando o Somos más americanos—, instantes de romanticismo popular y otros de puro frenesí colectivo.
La conexión entre banda y público fue inmediata, visceral. Con una puesta en escena perfectamente medida y un repertorio sin descanso, Los Tigres del Norte no solo ofrecieron un concierto, sino que renovaron su vínculo con el festival, que ya los recibió en 2003 en una actuación mítica que aún se recuerda. Esta nueva visita ha reforzado su leyenda en Lanuza.
El primer día del festival deja así el listón altísimo para lo que viene: Michael Kiwanuka y La Perra Blanco toman este viernes el relevo en una noche más íntima y poderosa; Toquinho, Natalia Lafourcade, Ara Malikian o Maika Makovski completarán un fin de semana de primer nivel que confirma la ambición cultural de esta edición de Pirineos Sur.


