Echo y la Selva de Oza acogen un fin de semana deportivo y solidario en plena naturaleza

Boca del Infierno, paraje de la Selva de Oza que da nombre a la prueba. EL PIRINEO ARAGONÉS
El próximo domingo 13 de julio se celebra la XVIII edición de la Carrera de Montaña Boca del Infierno, una cita consolidada en el calendario del trail aragonés, organizada por el CDE Asamún. Con salida y llegada en la mágica Selva de Oza, a 12 km de Echo, la prueba principal presenta un exigente trazado circular de 25 km con un desnivel positivo acumulado de 1.500 m, íntegramente balizado y con controles de paso.
El recorrido A combina rapidez y belleza natural: atraviesa hayedos y pistas de arrastre maderero, con tramos técnicos como la gran bajada desde el refugio de Gabardito y el paso por la calzada romana. Los corredores dispondrán de seis puntos de avituallamiento, dos de ellos también con comida. Además, el trazado está diseñado para facilitar el acceso del público a numerosos puntos estratégicos, fomentando la animación durante toda la carrera.
Como es habitual, la prueba ofrece modalidades adaptadas a distintos niveles: un recorrido B de 15 km y una carrera cadete de 7 km, que es campeonato de Aragón de la categoría. Toda la competición se regirá por el reglamento de carreras de montaña de la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM), y contará con servicio médico y zonas higiénicas para los participantes.
El ambiente deportivo comenzará ya el sábado 12 de julio en Echo con la XV Carrera Infantil Ayuntamiento Valle de Echo, una iniciativa solidaria que busca implicar a los más pequeños —niños nacidos entre 2010 y 2022— en el espíritu del deporte y la ayuda mutua. La inscripción se formaliza con la entrega voluntaria de material escolar, que será destinado a distintas ONG. Tras las carreras por grupos de edad, se celebrará la entrega de medallas y un vermú popular.
La jornada del sábado concluirá con la entrega de dorsales de 18:00 a 21:00 horas y una reunión técnica a las 19:00. El domingo, las salidas de las tres modalidades se escalonarán entre las 9:00 y las 10:30, y la línea de meta cerrará a las 13:30 con la entrega de trofeos y regalos, seguida de una comida para participantes y acompañantes en plena Selva de Oza.
La Boca del Infierno es mucho más que una carrera: es una celebración del esfuerzo, la convivencia y la naturaleza en uno de los rincones más espectaculares del Pirineo aragonés.
