Se organizarán nuevos convoyes el sábado para garantizar la movilidad mientras continúan los trabajos de limpieza

El director general de Carreteras e Infraestructuras, Miguel Ángel Arminio, se ha desplazado este viernes por la mañana hasta el primer punto de afección, donde ha ofrecido una rueda de prensa sobre el terreno. RAMÓN COMET
El acceso al Balneario de Panticosa permanece cortado desde la tarde del jueves 3 de julio a causa de una tormenta breve pero extremadamente intensa que provocó siete desprendimientos consecutivos en un tramo de apenas dos kilómetros de la carretera autonómica A-2606, entre los puntos kilométricos 7 y 9. La Dirección General de Carreteras del Gobierno de Aragón trabaja a contrarreloj para restablecer un paso provisional durante el fin de semana que permita evacuar y dar entrada, al menos de forma alterna, a los vehículos ligeros.
El director general de Carreteras e Infraestructuras, Miguel Ángel Arminio, se ha desplazado este viernes por la mañana hasta el primer punto de afección, donde ha ofrecido una rueda de prensa sobre el terreno. “La lluvia torrencial que tuvimos esta noche ha producido siete puntos de desprendimientos. Hemos conseguido superar ya el primero y estamos trabajando intensamente para llegar por lo menos al quinto. A partir de ahí, confiamos en habilitar un paso en precario para garantizar el acceso y la salida al balneario”, ha señalado.


Los operarios trabajando esta mañana sobre el terreno para retirar los arrastres que cubren la carretera en siete puntos distintos de la A-2606 y Miguel Ángel Arminio viendo los trabajos. RAMÓN COMET
Una zona crítica en ampliación
Los desprendimientos más complejos se concentran en la zona de las viseras antialudes, actualmente en obras de ampliación. “Tenemos tres viseras entre el kilómetro 7 y el 9. El desprendimiento número 2 está a la entrada de la visera 1, y entre esta y la visera 2 se han producido otros dos. A la salida de la visera 3 está el quinto desprendimiento, y todavía quedan dos más antes de llegar al balneario, que se encuentra en el punto kilométrico 10”, ha explicado Arminio.
En total, se trata de siete puntos afectados por arrastres de materiales sueltos, principalmente piedra menuda acumulada en conos de aluvión que dificultan el paso. “No son cortes de gran volumen individualmente, pero sí numerosos. Hay que actuar en todos ellos”, ha afirmado.
Afortunadamente, no ha habido que lamentar daños personales. Los trabajadores que se encontraban realizando las obras de ampliación en las viseras pudieron refugiarse en ellas cuando se inició la tormenta. “Tuvimos suerte. La carretera estaba cortada por las obras entre las 15:00 y las 18:00 horas, justo cuando se produjo la tormenta, y eso evitó también la presencia de tráfico”, ha apuntado el director general.
Salida de los vehículos en convoyes durante la tarde de este viernes. RAMÓN COMET
Desalojo controlado y vigilancia aérea
Según las cifras facilitadas por el propio Arminio y el equipo del balneario, en el momento del corte había unas 200 personas en el complejo termal, entre clientes y excursionistas que fueron alojados en las instalaciones. Desde el primer momento, se ha priorizado el establecimiento de un paso, aunque sea en condiciones precarias, para permitir la evacuación y garantizar la movilidad.
La Guardia Civil recibió el primer aviso a las 18:51 horas del jueves a través del 112. De inmediato se desplazaron patrullas de Tráfico de Jaca, Seguridad Ciudadana, el equipo de rescate de montaña GREIM y medios aéreos. Tras sobrevolar la zona, no se detectó ningún vehículo caído al río, y las personas que quedaron atrapadas entre los distintos puntos de desprendimiento fueron acompañadas a zonas seguras por los bomberos.
Durante toda la jornada del viernes se ha trabajado con maquinaria pesada para retirar el material arrastrado, cargarlo y transportarlo fuera de la vía. “Vamos a seguir durante todo el fin de semana. Lo importante es que hoy, a lo largo de la tarde, podamos confirmar si podemos abrir al menos hasta el desprendimiento número cinco. A partir de ahí, el resto sería cuestión de medio día más”, ha reiterado Arminio.
Gracias al esfuerzo coordinado, 200 personas que permanecían aisladas con sus 83 vehículos han sido evacuadas entre las 18:00 y las 19:15 del viernes en tres convoyes, en los que se incluyó un autobús del Imserso y varias autocaravanas.
Para el sábado, se han organizado nuevos convoyes entre las 12:00 y las 15:00 horas, con el fin de garantizar la entrada y salida al Balneario y a los establecimientos turísticos de la zona.
Una situación límite en pleno julio
La tormenta se produjo en un contexto de ocupación turística alta, con múltiples reservas activas en el balneario. La Dirección General de Carreteras insiste en la necesidad de restablecer el acceso cuanto antes para evitar cancelaciones y facilitar la salida de los actuales huéspedes. “Hay gente arriba que necesita salir y otras muchas personas con reservas para los próximos días. Nuestra prioridad es garantizar esa movilidad”, ha recalcado el responsable autonómico.
En estos momentos, no es posible aún establecer un plazo definitivo para la reapertura total de la vía, pero los equipos desplazados a la zona confían en que el esfuerzo del fin de semana permita, al menos, una circulación controlada y limitada en sentido alternativo. La Guardia Civil continuará inspeccionando la carretera mientras duren los trabajos.
El Balneario de Panticosa sigue operativo y atendiendo a los alojados, mientras las autoridades mantienen una coordinación constante con su dirección. El objetivo inmediato: evitar que la desconexión con el valle se prolongue más allá del lunes. La montaña, una vez más, impone sus ritmos y desafíos.


La Guardia Civil estuvo sobre el terreno verificando los daños y comprobando que no había habido personas afectadas por los desprendimientos. GUARDIA CIVIL




