Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

Las obras en la catedral obligan a sacar la histórica custodia del Museo Diocesano, mientras dos alfombras florales celebran el Jubileo en una jornada marcada por la infancia, la tradición y el arte efímero

La Minerva pasando por encima de la alfombra floral de la plaza de la Catedral. MIGUEL RAMÓN HENARES

El Corpus Christi 2025 en Jaca será recordado como una edición excepcional. Por primera vez desde su retirada del culto activo en 2010, ha salido en procesión por las calles de la ciudad la custodia de la Minerva, una joya de la orfebrería litúrgica datada en 1575 que se conserva en la sala Secretum del Museo Diocesano. La causa ha sido muy concreta: las obras en la torre de la catedral impedían que la carroza centenaria que porta habitualmente la gran custodia del Corpus —realizada por Modesto Quilis en 1916— pudiera salir por el atrio principal, por lo que se optó por una solución inédita en los últimos años.

“La custodia grande no cabía”, explicó Belén Luque, directora del museo. “El problema no era la altura, sino la anchura de la carroza, que no daba con el andamiaje colocado a la entrada de la catedral. Por eso se ha optado por sacar la Minerva, que es la custodia que guardamos en el Secretum, una pieza extraordinaria del siglo XVI en plata sobredorada, atribuida al taller de la viuda de Jerónimo de la Mata, prestigioso platero afincado en Zaragoza en esa época”.

La custodia de la Minerva consta de pie, astil y expositor en forma de templete, finamente trabajados a buril. La base, de cuatro lóbulos, está decorada con motivos vegetales; el astil presenta medallones con rostros humanos, y el templete se articula en dos cuerpos de seis columnas cada uno, que sostienen la urna eucarística. En el piso superior se representa a la Virgen del Pilar y todo el conjunto se corona con una figura angélica que representa una dominación, uno de los nueve tipos de ángeles que, según la teología, se agrupan en tres jerarquías.

“El nombre de Minerva —aclaraba Luque viene de la iglesia de Roma Santa María sopra Minerva, donde el papa Paulo III aprobó en 1539 la fundación de la Cofradía de la Minerva, que estableció un rito especial de adoración del Santísimo Sacramento. A partir de ahí, el Papa fue concediendo bulas a otras iglesias y catedrales de la cristiandad, y una de ellas fue Jaca”.

En efecto, la bula fundacional de la Cofradía de la Minerva en Jaca, fechada en 1570, se conserva y exhibe también en el Museo Diocesano. Esta bula permitió instaurar en la catedral el rito de la Minerva, que consistía en la exposición solemne del Santísimo, acompañada de vísperas cantadas y procesión claustral. “Hasta justo antes de la pandemia, el rito seguía celebrándose el tercer domingo de cada mes a las cinco de la tarde, con la participación de los canónigos. Aunque ya no se utilizaba esta custodia, porque desde 2010 está en el museo, la tradición se mantenía viva”, señaló Luque.

Varios momentos de la procesión a su paso por la iglesia de Santiago, la calle Mayor y la plaza de la Catedral. LAURA ZAMBORAÍN, PEDRO LARRAZ y MIGUEL RAMÓN HENARES

Procesión excepcional en una jornada soleada y concurrida

Así, el retorno a las calles de esta pieza de culto ha tenido un fuerte valor simbólico. La custodia de la Minerva, portada sobre una peana por la asociación Los Doce Apóstoles, avanzó solemnemente por el recorrido adaptado, flanqueada por los Romeros de Santa Orosia, las hermandades penitenciales, sacramentales y de gloria, los niños y niñas de primera comunión, las autoridades civiles y religiosas y las agrupaciones folclóricas que, como cada año, acompañan el paso del Santísimo. Cerraba la procesión la Banda Municipal de Música Santa Orosia.

Completaron la comitiva los Danzantes de Santa Orosia, el grupo infantil y los veteranos, ambos trucando el palotiau, así como los Bailadores de castañuelas de la Escuela del Grupo Folclórico Alto Aragón.

Fue también la primera procesión del Corpus presidida por el nuevo obispo de la diócesis, Pedro Aguado, quien compartió la jornada con el alcalde de Jaca, Carlos Serrano, y los miembros de la corporación municipal.

El obispo, Pedro Aguado, junto a los niños y niñas de primera comunión. LAURA ZAMBORAÍN

Alfombras dedicadas al Jubileo: arte efímero y devoción

Otro de los grandes atractivos del día fueron las dos alfombras florales confeccionadas con viruta teñida de colores y pétalos de rosa, una expresión al mismo tiempo de arte efímero y devoción. Más de cuarenta personas voluntarias trabajaron desde primeras horas del día bajo la dirección de Pedro Larraz, Isidoro Raigón y José María Lacasta, en una iniciativa coordinada por la Junta de Cofradías.

La alfombra de la plaza de la Catedral reproducía en tonos vivos dos pájaros –uno en cada extremo– posados sobre una rama, entre flores y hojas, acompañados por la leyenda “Jubileo 2025”.

La alfombra frente a la iglesia de Santiago, mucho más reciente en la historia de la festividad jacetana, se adaptó a la forma de los tres ábsides románicos representados en el pavimento. En el ábside central figuraba el logo del Jubileo, mientras que los laterales mostraban motivos florales.

Confeccionando las alfombras en la plaza de la Catedral y la iglesia de Santiago. PEDRO LARRAZ, VICTORINO LÓPEZ y EL PIRINEO ARAGONÉS
No Comments Yet

Comments are closed