
Jane Austen arruinó mi vida (Jane Austen a gâché ma vie, 2024)
Duración: 94 min. País: Francia. Dirección: Laura Piani. Guion: Laura Piani. Reparto:Camille Rutherford, Pablo Pauly, Charlie Anson, Annabelle Lengronne, Liz Crowther, Alan Fairbairn, Lola Peploe. Música: Peter Von Poehl. Fotografía: Pierre Mazoyer. Productoras:Pictanovo, Les Films du Veyrier, Sciapode.
Nos hallamos ante la ópera prima de la directora Laura Piani. Seguro que esta joven cineasta creció visionando películas románticas al estilo de Notting Hill, Cuatro bodas y un funeral y El diario de Bridget Jones. No hay duda alguna, porque su film surge de estas inspiraciones, pero no para imitarlas; solo para tomarlas como referente inicial, de punto de partida y de soporte para una estructura clásica, con sus pequeñas actualizaciones. Así que apreciamos guiños al pasado, si bien con espíritu contemporáneo.
Piani ha sabido retomar la comedia romántica, aunque con humor inglés, refinado, de ese humor que no abunda hoy en día, con ciertas reminiscencias a Woody Allen en lo referente a diálogos y la puesta en escena. Todo, con una fotografía que emula el cine de hace décadas: apreciable cuando la campiña inglesa brilla con todo su esplendor, o cuando París se reviste de un tono dorado.
La protagonista, Agathe, trabaja en una librería de la cadena Shakespeare & Co. (como lo hiciera la propia Piani durante sus años de estudios, para poder sobrevivir.) Agathe quiere ser escritora, está soltera, sin pretensiones de buscar pareja, pero a la vez desea vivir un amor digno de una novela de Jane Austen. Cuando tiene la oportunidad de asistir a un taller literario, donde podría demostrar que puede ser una escritora, las dudas le asaltan.
De alguna manera, este film explora la presión social, que parece contemplar como un ser extraño a quien no tiene pareja; pero la sociedad ensalza a la vez que cada uno posea su propia identidad. O los deseos románticos frente al feminismo, como si fueran polos opuestos y contradictorios. El mensaje que define esta historia, se basa en la defensa de lo imperfecto, de la autenticidad, como lo hiciera la propia Austen. Además, el film funciona perfectamente, porque el espectador conecta de inmediato con la protagonista, gracias a un guion muy correcto, y a la espléndida interpretación de Camille Rutherford.
Una película amable, que deja buenas sensaciones. Y una pequeña y amable dosis de previsibilidad además de una exquisita sensibilidad literaria.








