Las autoescuelas alertan de graves consecuencias para el alumnado y el sector
La Asociación Provincial de Autoescuelas de Huesca ha expresado públicamente su creciente preocupación por la falta de examinadores de la Dirección General de Tráfico (DGT), una situación que afecta gravemente al funcionamiento del sector y a los aspirantes a conductores en toda la provincia.
La escasez de examinadores no es un problema nuevo, pero en las últimas semanas ha vuelto a agravarse, especialmente en provincias como Huesca, donde actualmente solo hay cuatro examinadores y una coordinadora, recuerda este colectivo en un comunicado. Cualquier baja o traslado en un equipo tan reducido, advierten desde la asociación, supone un riesgo de colapso en el servicio. Es lo que está ocurriendo ahora, tras la marcha de dos examinadores por concurso, sin que se sepa aún si sus plazas podrán cubrirse provisionalmente o mediante nuevos ingresos.
La situación es particularmente delicada en esta época del año, en la que se planifican los exámenes de verano. Con el parón habitual del mes de agosto, las autoescuelas temen que en julio solo se pueda realizar una convocatoria de exámenes en toda la provincia, lo que supondría una reducción muy significativa en la oferta de pruebas.
Las consecuencias ya se dejan notar. Las largas listas de espera para las pruebas prácticas y teóricas están retrasando la obtención del carné de conducir, generando una mayor presión sobre los examinadores que permanecen en activo. Además, muchas autoescuelas están sufriendo pérdidas económicas, ya que el alumnado se ve obligado a interrumpir su formación práctica al no poder acceder al examen en plazos razonables, alertan.
La Asociación Provincial, que representa a centros de formación de Huesca y de otros municipios oscenses, ha solicitado una reunión urgente con la Jefatura Provincial de Tráfico para tratar de buscar soluciones. Desde la entidad valoran positivamente la disposición habitual de la Jefatura Provincial para colaborar con el sector, aunque recuerdan que la decisión final sobre la cobertura de vacantes depende de la Dirección General de Tráfico a nivel estatal.
El sector confía en que se atienda con celeridad esta demanda, pues está en juego no solo la viabilidad de muchos centros de formación, sino también el acceso de cientos de jóvenes al permiso de conducir en tiempo y forma.
