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«Siempre concibió las cumbres pirenaicas como un espacio en el que debían encontrarse y convivir los habitantes de una y otra vertiente»

Jean Claude Coustet en el reconocimiento de mugas entre los valles de Ansó, Aspe y Aísa, en una imagen facilitada por el autor del artículo.

El pasado 30 de mayo fallecía de forma repentina, a los 63 años, Jean Claude Coustet. Jean Claude fue alcalde y concejal de la commune de Borce y uno de los principales promotores de transformar la frontera pirenaica de ser una línea de separación en un lugar de encuentro para las comunidades transpirenaicas. Esa era su ilusión y la desarrolló tanto en las etapas en las que ejercía de representante municipal como cuando no ostentaba esta representación y actuaba a nivel personal.

Siempre concibió las cumbres pirenaicas como un espacio en el que debían encontrarse y convivir los habitantes de una y otra vertiente. De ahí sus esfuerzos para que anualmente, el reconocimiento de mugas entre los valles d’Aspe, Ansó y del Aragón se convirtieran en momentos de hermanamiento y confraternidad entre pueblos. Así entendía la cultura pirenaica, como un proceso de confraternidad, de unión y convivencia entre los pueblos pirenaicos. Quería superar aquellos momentos históricos que se caracterizaron en convertir el Pirineo en frontera y separación, aspiraba a convertirlo en lugar de encuentro y hermanamiento. En el próximo mes de septiembre los habitantes del Valle d’Aspe, de Ansó y Aísa acudiremos a reconocer el último mojón, o muga, común a los tres valles. Será el momento de darle su merecido homenaje.

Personalmente me unía una fuerte amistad, nacida no solo en los momentos de reconocimiento de mugas sino en la preparación de proyectos de desarrollo transfronterizos para nuestros valles, como algún POCTEFA. También trabajamos en el estudio de la historia y cultura pirenaica, estudios que de alguna forma quedan huérfanos, aunque se retomarán en buena medida en su recuerdo y seguir su huella y ejemplo.

La salida de sus restos de la iglesia de Borce constituyó una despedida muy emotiva. Todos los participantes entonaron la balada Ixos mons/aqueras montanas considerada por muchos como el himno pirenaico. Estas montañas pirenaicas constituyeron su razón de ser. Sentimos muchísimo su perdida, que descanse en paz y seamos capaces de seguir su ejemplo.

Firmado: ANTONIO JESÚS GORRÍA (Ayuntamiento de Ansó)
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