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La Hermandad de la Virgen de la Cueva distinguió al Grupo Folclórico Alto Aragón con motivo de su 50.º aniversario

Entrega de un pergamino al Grupo Folclórico Alto Aragón por su 50.º aniversario y su compromiso con la romería. HERMANDAD DE LA VIRGEN DE LA CUEVA

La Peña Oroel volvió a ser este domingo 25 de mayo escenario de una de las citas más queridas del calendario popular jaqués: la romería de la Virgen de la Cueva. A los pies del parador, entre pinos y un cielo azul, resonaron cantos, plegarias y jotas en una jornada luminosa, marcada por la devoción de los vecinos de Jaca, Barós, Ulle, Navasa y Ara, que acudieron fieles a la cita con sus cruces y estandartes.

La concentración de romeros comenzó a las doce y media, y media hora más tarde se celebró la eucaristía, oficiada por el padre escolapio José Manuel Asún, acompañado por el padre Justin y el diácono Jesús Alberto. La misa fue cantada por el Grupo Folclórico Alto Aragón, cuya implicación con esta romería se remonta a décadas. En ese contexto, la Hermandad de la Virgen de la Cueva quiso tener un gesto de reconocimiento hacia el grupo en su 50.º aniversario, con la entrega de un pergamino conmemorativo por su labor de acompañamiento y preservación de las tradiciones populares. No faltó tampoco la tradicional ofrenda floral de fieles y peñas, uno de los momentos más sentidos de la ceremonia religiosa.

Presidió el altar, como cada año, la talla de la Virgen que custodia la comunidad escolapia de Jaca. Y allí estuvieron también los cruceros de los cinco pueblos, símbolo vivo de una tradición que se mantiene fuerte frente al paso del tiempo.

El Ayuntamiento de Jaca estuvo representado por el alcalde, Carlos Serrano, y los concejales Susana Domingo y Sergio Cajal, que compartieron la jornada con los romeros en un ambiente que Macu García Casamayor, miembro de la Hermandad, describió como “familiar, festivo y de hermandad, con mucha devoción hacia nuestra Madre en su advocación de la Virgen de la Cueva y un tiempo estupendo que acompañó todo el día”.

Tras la bendición de términos, tuvo lugar la 41.ª edición del concurso de tortilla española, organizado por la Peña Enta Debán, que registró una alta participación y puso el toque gastronómico a una comida de alforja compartida entre risas y reencuentros. La jornada concluyó con el 46.º Festival Folclórico Virgen de la Cueva, a cargo de los pequeños y jóvenes de la escuela del Grupo Folclórico Alto Aragón, que dieron continuidad al legado recibido entre aplausos, danzas de palos y jotas bailadas bajo el sol de Oroel.

A pesar de que el antiguo santuario ya no existe físicamente desde su derrumbe en 2012, el espíritu de la Virgen de la Cueva sigue presente en esta popular jornada que tiene lugar cada mes de mayo. La romería, fiel a su historia, continúa siendo un símbolo de identidad, memoria y unión para los pueblos que se ubican en torno a la Peña Oroel. Y así lo fue, un año más, en este domingo de mayo pleno de luz, fe y tradición.

Bendición de términos en el Parador de Oroel; concurso de tortillas de patatas, y actuaciones de los miembros de la escuela del Grupo Folclórico Alto Aragón. Imágenes facilitadas por la Hermandad de la Virgen de la Cueva.
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