
El proyecto Adopta un Sendero, promovido por la asociación del mismo nombre e impulsado por el Ayuntamiento de Ansó. Imagen facilitada por el consistorio ansotano.
El proyecto Adopta un Sendero, promovido por la asociación del mismo nombre e impulsado por el Ayuntamiento de Ansó, ha sido seleccionado como finalista en la edición 2025 de los Premios Edelweiss al Turismo Sostenible de Aragón. La ceremonia de entrega se celebrará este jueves 22 de mayo a las 12:00 horas en la localidad sobrarbense de Aínsa.
Esta candidatura ha sido reconocida por su enfoque innovador en la recuperación de senderos tradicionales, combinando voluntariado ambiental, educación para la sostenibilidad, herramientas digitales como la realidad virtual y un modelo de apadrinamiento que involucra tanto a empresas como a particulares. La presidenta de la asociación, Andrea Sánchez, ha señalado que “este reconocimiento nos anima a seguir trabajando por un turismo rural que cuida el territorio, conecta a las personas con la naturaleza y genera oportunidades en los pueblos”.
Desde su puesta en marcha, el proyecto ha restaurado más de 17 km de caminos tradicionales, ha implicado a más de 80 personas voluntarias y ha contado con 380 participantes en actividades educativas. También ha facilitado la digitalización de senderos para su recorrido en realidad virtual, mejorando el acceso para personas con movilidad reducida. Gracias al modelo de adopción, más de 45 tramos están actualmente apadrinados, lo que asegura su mantenimiento a largo plazo.
El impacto de Adopta un Sendero va más allá de la conservación: contribuye al desarrollo socioeconómico de zonas rurales, favoreciendo el turismo activo, apoyando a negocios locales y promoviendo la movilidad sostenible. El proyecto está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y representa una apuesta por un modelo turístico responsable, descentralizado y respetuoso con el medioambiente.
Los Premios Edelweiss, organizados por el Clúster de Turismo Sostenible de Aragón, distinguen las mejores prácticas en turismo responsable, conservación del patrimonio, innovación y desarrollo rural. Ser finalista supone un importante respaldo regional para iniciativas con un impacto real en el territorio.


