
Presentación de Senderos de Esperanza en la biblioteca de Reftele, localidad sueca en la que trabaja Inés Ponce, en una imagen proporcionada por la autora.
La jaquesa Inés Ponce presentó el pasado miércoles, 21 de mayo, la edición sueca de su libro Senderos de Esperanza en la biblioteca de Reftele, una localidad de la comarca sueca de Gislaved. El acto, celebrado con un lleno absoluto en la sala –como relata la autora–, reafirma el alcance internacional que está adquiriendo esta obra nacida de una experiencia íntima pero capaz de conectar con lectores de todo el mundo. Se trata ya de la tercera edición del libro, tras su publicación en español (Senderos de Esperanza) e inglés (Trails of Hope), todas ellas impulsadas por el grupo editorial Angels Fortune.
Lejos de ser solo un testimonio personal, el libro se ha convertido en un puente de empatía, amor y solidaridad. Su publicación, íntegramente solidaria —los beneficios van destinados a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y Cruz Roja de la Jacetania—, ha encontrado eco más allá de las fronteras de España. En el acto en Reftele, celebrado en la localidad donde trabaja, la autora compartió con los asistentes su vivencia vital y la emoción de ver cómo su mensaje conecta con personas de distintas culturas.
“El cáncer no entiende de idiomas ni de geografías. Es una experiencia común que traspasa lo personal para volverse universal”, afirma Inés Ponce. Su libro, escrito en forma de diario y enriquecido con ilustraciones propias, nació como un mecanismo de resistencia y sanación durante la enfermedad de su pareja Jorge, diagnosticado de cáncer de colon en diciembre de 2022 y fallecido meses después. “Escribir fue mi salvavidas”, recordaba la autora en la entrevista publicada el pasado 20 de diciembre en El Pirineo Aragonés. “En las noches más difíciles, volcar palabras en el papel era una forma de sostenerme y sostener a los míos”, aseguraba.
En esa travesía, la montaña se convierte en una poderosa metáfora. La escritora recurre a su vínculo con los paisajes del Pirineo para expresar el esfuerzo, la superación y el dolor que marcaron aquellos meses. “Llegar a la cima y emprender el descenso: así viví la presentación en Jaca el pasado mes de enero”, escribió entonces, emocionada, tras el cálido recibimiento en la Casa de la Cultura María Moliner. Aquel primer acto fue seguido en directo por familiares y amigos desde distintos puntos del mundo, incluidos Madrid, Barcelona, Londres o Gotemburgo.
Desde entonces, el recorrido del libro ha sido imparable. La edición inglesa, traducida por Teresa Ponce, se distribuye ya en librerías como Waterstones, Foyles o Barnes & Noble. La versión sueca, Stigar av Hopp, ha sido traducida por Monia Vidarsson Skogsfors. En cada una de ellas se conserva el mensaje original: un homenaje a las personas que cuidan, acompañan, sostienen y luchan en silencio junto a los enfermos. “La esperanza no siempre está en curar, sino en aceptar, en acompañar con dignidad”, señala.
Con el alma en las montañas de Jaca y los pies en la naturaleza escandinava, Inés Ponce ha sabido tejer una historia que habla de amor, de pérdida, de lucha y de vida. Una historia profundamente local que, sin proponérselo, ha encontrado resonancia en los corazones de lectores de distintas latitudes.
“Leer puede salvar vidas. Y en esta historia, tú también puedes ser parte del camino”, reza el lema de Senderos de Esperanza. Desde Suecia al Pirineo y al mundo, este proyecto sigue creciendo, sembrando afectos y fortaleciendo redes de ayuda mutua.
Puede consultarse más información sobre el libro y su distribución en la web de la editorial Angels Fortune, donde también se recogen entrevistas, videos y la cobertura del proyecto en medios.