50 AÑOS
Mayo 1975

La reina de fiestas Marian Echeto con las damas y pajes del cortejo esperando la llegada de las huestes del conde Aznar, en el desfile triunfal del Primer Viernes de Mayo de hace 50 años. EL PIRINEO ARAGONÉS
La celebración de la gloriosa efemérides jaquesa del Primer Viernes de Mayo ha revestido en este año singular relieve, a lo que ha contribuido el día espléndido del que disfrutamos, como arrancado y adelantado de los prometedores del próximo verano y como si la naturaleza hubiera querido sumarse al homenaje que en éste día recibieron las Corporaciones municipales de Alcañiz y Caspe y las tres personalidades que habrían de recibir de manos de nuestro alcalde el preciado galardón del Sueldo Jaqués. Todos invitados a la fiesta, así como una amplia representación de la Comunidad General de Aragón, hoy la más representativa de los intereses espirituales, culturales y económicos de nuestro Aragón.
Alas 8 de la mañana, entre el estampido de cohetes y bombas reales, alegres dianas recorrieron las calles de la ciudad, mientras que las huestes guerreras del Conde Aznar cuya figura encarnaba el joven jacetano Alfonso Gracia, iniciaron su desfile desde el Palacio Municipal, a las 9 de la mañana, hacia la ermita de Nuestra Señora de la Victoria, con los cabildos Catedral y Municipal integrados en la procesión cívico religiosa, autoridades invitadas que peregrinaron hasta la ermita, tras las descargas de ritual de las escuadras de Labradores y Artesanos en el Portal del Primer Viernes de Mayo.
El día brillante y la gratísima temperatura hizo que una gran cantidad de jacetanos se desplazasen hasta la ermita: unos para participar devotamente junto a las autoridades, en la santa Misa de acción de gracias a la Santísima Virgen por el triunfo conseguido por su divina protección en la histórica batalla, otros preparando sus suculentos almuerzos a la brasa en numerosísimos grupos en los que reinaba gran algarabía juvenil (…)
