Homenaje a la palabra en el 24.º aniversario del asesinato del político jaqués

El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, asiste al acto Homenaje a la palabra, en memoria de Manuel Giménez Abad. FABIÁN SIMÓN
El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, participó este martes, 6 de mayo, en el acto Homenaje a la palabra, celebrado en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza y organizado por la Fundación Giménez Abad, con motivo del 24.º aniversario del asesinato del político jaqués a manos de la banda terrorista ETA. En su intervención, Azcón hizo un firme alegato por la memoria y los valores democráticos que encarnó Manuel Giménez Abad, a quien definió como “un hombre bueno, comprometido con su tierra y con la democracia”.
El jefe del Ejecutivo autonómico recordó con emoción el crimen “vil y cobarde” que acabó con la vida de quien fuera presidente del Partido Popular en Aragón, y subrayó la necesidad de mantener vivo su ejemplo: “Sin memoria no hay justicia, ni dignidad, ni verdad. Olvidarlo sería traicionar su legado y el de todas las víctimas del terrorismo”, aseguró.
Azcón elogió el trabajo de la Fundación Giménez Abad, “caracterizada por la independencia y por defender los valores que unen a los aragoneses”, y destacó la colaboración institucional que la ha acompañado desde su origen, con la implicación de todos los presidentes de las Cortes de Aragón “independientemente de la ideología”, lo que calificó como un “éxito del parlamento autonómico”.
Durante su discurso, el presidente aragonés recalcó que “quienes lo asesinaron no solo atacaban a un hombre: atacaban al conjunto de nuestra democracia, a las instituciones, a la libertad, a la convivencia”. Y añadió que la sociedad española supo responder con firmeza desde los valores del Estado de Derecho, al asegurar que “la democracia fue más fuerte que el terror”.
A lo largo de su intervención, Azcón advirtió del peligro que supone distorsionar el pasado o justificar a los terroristas. En este sentido, lamentó que durante el año 2024 se celebraran más de 400 actos de exaltación del terrorismo, algo que considera “inconcebible en un Estado democrático”. Por eso, hizo un llamamiento a seguir exigiendo “verdad, memoria, dignidad y justicia”.
“Debemos defender a las víctimas también en el presente —concluyó— frente a quienes las ignoran, las blanquean o incluso las desprecian con pactos y discursos indignos. Y es que la memoria no es venganza. La memoria es una forma de justicia”.
