Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

«Escuchamos decir a nuestros políticos que hay que luchar para que no tengamos una España vaciada, pero lo cierto es que solo se actúa cuando se trata de grandes proyectos, turismo, nieve y poco más»

Línea ferroviaria Huesca-Canfranc a la altura de Caldearenas. EL PIRINEO ARAGONÉS

Nací en Triste, un pequeño pueblo situado en Las Peñas de Riglos. Aunque actualmente vivo en Jaca, intento ir lo máximo posible, pero empieza a resultar complicado por el transporte.

Hasta hace poco tiempo, un taxista de Jaca realizaba el servicio por la carretera de Oroel, permitiendo a la gente llegar a pueblos como Bernués, Anzánigo o Triste, pero dicho servicio ha sido suprimido, por lo que ya no podemos contar con él.

A su vez, el tren –el Canfranero– tiene parada en algunos pueblos de la zona, incluido La Peña, situado cerca de Triste, algo por lo que también hemos tenido que luchar y, gracias a ello, podemos seguir desplazándonos hasta ahí.

Este recorrido ha sido sustituido por un autobús mientras se efectúan las obras en la línea ferroviaria, servicio que he utilizado muchas veces.

Sin embargo, en estas últimas semanas, han sido ya dos las ocasiones en las que los conductores del autobús, teniendo nuestro billete comprado hasta Jaca o Canfranc en el caso de los pasajeros, se han negado a llevarnos hasta nuestro destino, dejándonos abandonados en Sabiñánigo, incumpliendo con la obligación de llevar al viajero hasta el punto contratado.



Para poder llegar hasta Jaca, tuve que comprar un billete adicional de autobús de línea, al margen del que ya había sido expedido por Renfe y con la suerte de que dicho autobús realizara en ese momento el trayecto de Sabiñánigo a Jaca. Por supuesto, se han puesto todas las reclamaciones posibles, pero con eso nos quedaremos.

En numerosas ocasiones, escuchamos decir a nuestros políticos que hay que luchar para que no tengamos una España vaciada, pero lo cierto es que solo se actúa cuando se trata de grandes proyectos, turismo, nieve y poco más.

La vida y la realidad de los que viven en estos pequeños núcleos rurales es difícil y, muchas veces, nos sentimos abandonados/as, pues el tema expuesto en estas líneas se puede aplicar a la sanidad, los colegios, los accesos, etc.

Por todo ello, me pregunto: ¿Qué futuro les espera a nuestros pueblos?

Firmado: M.ª CARMEN VIÑAS URÓS
No Comments Yet

Comments are closed