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Carlos García se despide entre aplausos tras 35 años como capitán de los Artesanos y su hijo Christian toma el relevo; Chema Martínez debuta como conde Aznar en una edición con numeroso público y momentos inolvidables

Contra todo pronóstico, el desfile del Primer Viernes de Mayo volvió a recorrer las calles de Jaca en una jornada cargada de emoción, simbolismo y valentía. La amenaza de lluvia puso en jaque hasta el último momento a la organización, que tuvo que tomar una decisión difícil: ¿suspender, retrasar o salir? Finalmente, y como reconocieron tanto el alcalde Carlos Serrano como el presidente de la Hermandad del Primer Viernes de Mayo y capitán de los Artesanos, Carlos García, se optó por cumplir con la tradición y asumir el riesgo. “Tenía que haber caído mucho para que se suspendiera”, reconocía García al finalizar el desfile. “Una vez que estás dentro, con toda la gente, más en este año… tenía que aguantar”.

La lluvia apareció justo al inicio del desfile, arreciando especialmente en el tramo entre la avenida Regimiento Galicia y las escalinatas del Paseo de la Constitución. Algunas madres alzaban a sus hijos para protegerlos, mientras los escuadristas avanzaban con firmeza y resignación. Nadie se movió. Ni el público ni los protagonistas. Los caballos, con el debutante Chema Martínez como conde Aznar, mantenían el paso. Las descargas en la entrada al Paseo de la Constitución se desarrollaron con normalidad, y poco después el sol comenzó a asomar, alternando con leves lluvias intermitentes hasta el canto del himno a las dos de la tarde. “Yo me pregunto si ha llovido de verdad. Solo hay que ver la sonrisa en la cara de la gente”, apuntó Carlos Serrano. “Hemos demostrado que somos un pueblo valiente. Jaca estaba abarrotada, y había que salir”, aseguró.

Un desfile con más de 900 participantes y relevos históricos

El desfile, que contó con más de 900 personas y más de 35 caballos, avanzó con agilidad pese al retraso inicial. Finalizó a la hora prevista, en torno a la una y media, en la casa consistorial. Allí, la Banda Municipal de Música Santa Orosia, dirigida por Ignacio Ciprés, interpretó el himno del Primer Viernes de Mayo, coreado por miles de voces al grito de “¡Jaca libre sabe vivir a la sombra del Monte Oroel!”.

Fue una edición de relevos y emociones a flor de piel. El más sonado, el de Carlos García, que tras 35 años como capitán de la escuadra de Artesanos, entregó simbólicamente la espada a su hijo Christian. Sus compañeros, desde un balcón frente al Ayuntamiento, desplegaron una gran pancarta con su imagen y el mensaje: “¡Gracias, capitán! 1989-2025”. García, visiblemente emocionado, no pudo contener las lágrimas. “Esto ha sido brutal. Esta gente son lo más. Algunos días sientes que vas a reventar, la tensión es mucha, pero celebrarlo así… ha sido ideal, con una última descarga que ha salido perfecta”, confesó.

Durante el brindis en el salón de recepciones de la casa consistorial, García reconoció que la decisión fue durísima. “Cuando dijeron que los caballos podían no salir, estuve a punto de suspender. Pero una vez estás dentro, con toda esa gente… es imposible. Quiero agradecer a mi escuadra, a todas las escuadras. Ha sido una gozada. Y, sobre todo, darle la espada a mi hijo ha sido el momento más complicado y emotivo”, reconoció.

Chema Martínez: “Entrar a caballo en la calle Mayor es algo increíble”

También fue un estreno muy especial para Chema Martínez, que asumió el papel de conde Aznar. “Te haces una idea de cómo va a ser, pero las expectativas se superan”, confesaba. “Entrar en la calle Mayor a caballo ha sido increíble. La primera vez me puse muy nervioso. La segunda ya fue más tranquila, con el calor de la gente. Ha sido espectacular”.

Chema tuvo también palabras de reconocimiento para quienes este año dejaban sus cargos: “No puedo dejar de nombrar a Carlos, a Sheyla, a Agustín… ha sido algo muy bonito y muy especial”.

Recordar que, junto a Carlos García, también se despidieron de sus responsabilidades los abanderados de Artesanas y Labradores. Sheyla Cantón, emocionada, confesó que este año “había que sacar la fiesta como fuera. Había mucha presión, muchas ganas y mucha emoción interna que quizás en la calle no se ve. Ha llorado el cielo y también he soltado mis lágrimas”. La nueva abanderada será su hermana Naike. “Me despido, pero con ganas de seguir colaborando. Esta fiesta está en un momento álgido y hay que mantenerla”.

Agustín Pueyo, abanderado de los Labradores, también se mostró satisfecho con la decisión de salir. “Nos hemos mojado, sí, pero ha valido la pena. El público no se ha movido. Después de muchos años, es momento de dejar paso a los jóvenes”, aunque él seguirá saliendo dentro de la escuadra. Su relevo como abanderado lo tomará Fernando Martín.

Elena Betés, síndico: “Hoy es el símbolo de lo que somos”

Otro de los rostros nuevos en esta edición fue Elena Betés, que debutó como síndico del Ayuntamiento, portando la bandera de Jaca. “Hoy es un día tan grande que impresiona. Si ya es un honor ser síndico, vivirlo así… es mucho más de lo que imaginaba. Hoy no eres solo concejal, eres símbolo de Jaca. Hoy somos lo que dice el himno”.

Junto a la corporación municipal, encabezada por Carlos Serrano, estuvieron el Justicia de Aragón, Concepción Gimeno; el consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Javier Ricón; el subdelegado del Gobierno en Huesca, José Carlos Campo; y el presidente de la Diputación Provincial, Isaac Claver. Este último destacó la fuerza simbólica de la jornada: “Es uno de los días más bonitos de nuestra provincia. Un momento de unión de todo un pueblo”, manifestó al término de la salve en la plaza de la Catedral.

Carlos Serrano subrayó la importancia de una decisión valiente: “Hoy no ha llovido en Jaca. Hoy ha brillado el sol del Primer Viernes de Mayo. Es una fiesta memorable, clamorosa. Hoy ha sido un año especial, un año para la historia. Gracias a todos, y especialmente a la Hermandad, por demostrar que este pueblo sabe preservar su historia y su identidad”, afirmó.

Carlos Laval y Petra Ventura, laureados de honor

Este año se reconoció también la trayectoria de Carlos Laval, de la escuadra de Labradores, y Petra Ventura, de la de Artesanas, como Laureados de Honor. Laval, con 57 años y más de 40 participando, no ocultó su orgullo: “Es un día fuera de lo normal. El mejor día del año. Lo he vivido desde joven, incluso durante la mili, tocando el tambor en el cortejo histórico”.

La edición de 2025 del Primer Viernes de Mayo se celebró en puente festivo, con gran afluencia desde otras comunidades, especialmente Madrid. El desfile se adaptó por las obras en el entorno de la futura Casa de la Música y se reforzó la seguridad y los actos y el canto del himno pudieron seguirse a través de las pantallas colocadas en puntos estratégicos del casco histórico como la avenida Primer Viernes de Mayo y las plazas de la Catedral y Marqués de Lacadena. “Buscamos más expansión para evitar aglomeraciones”, explicó Carlos García en los días previos.

También se estrenaron nuevos cargos, como Sara Barrabés en la capitanía del Cortejo del Conde, Zenai Mañogil en Caballería, Ana Callau como abanderada de las Labradoras y Guillermo Lope, abanderado de los Artesanos. La comida de hermandad se celebró en el pabellón de hielo debido a las obras en el Centro Cultural La Paz y la renovación del polideportivo San Juan de la Peña.

Como cada Primer Viernes de Mayo, Jaca no celebró solo una recreación histórica. Celebró su identidad, su memoria, su orgullo colectivo. Ni la lluvia ni las despedidas empañaron una jornada que quedará grabada en la historia reciente de la ciudad. Carlos García lo resumió con la emoción de quien ha vivido 35 años al frente de una escuadra: “Es el relevo que había soñado. Es la fiesta que soñamos todos. Y es una gozada”.

FOTOGRAFÍAS: EL PIRINEO ARAGONÉS
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