Insignia de Plata para Lucía Guillén y Laureadas para Petra Ventura y Carlos Laval
El Auditorio José Antonio Labordeta del Palacio de Congresos de Jaca vibró este jueves con un sentido homenaje a Miguel Carasol Nieto, quien recibió una prolongada ovación —con parte del público en pie— tras despedirse como conde Aznar en el acto institucional de la Hermandad del Primer Viernes de Mayo. Carasol ha encarnado durante una década al mítico personaje jacetano, contando también los dos años de suspensión de actos públicos por la pandemia, y deja una huella imborrable en la fiesta.
Su intervención, muy aplaudida, culminó con un momento de alta carga emocional al subir al escenario Ana Fe Royo Villanova, su palafrenera durante estos años, quien también se despidió el año pasado del cargo. Ambos se fundieron en un emotivo abrazo, con lágrimas de alegría y gratitud compartidas también por los miembros de la Junta de Gobierno, visiblemente conmovidos. A partir de ahora, la hija de Ana Fe, Anayet, es la nueva palafrenera del actual conde, Chema Martínez.
“Miguel ha representado esta figura potenciándola ante los medios, hablando de su historia y su leyenda, haciéndola más cercana a todos, más implicada con la Junta de Gobierno y con las escuadras. Ha sido nuestro mejor speaker con los pequeños, explicando cada escuadra y animando a coger el micro y responder a esos pequeños periodistas. En las visitas a nuestros mayores ha sido portavoz y alma. Para darle las gracias, le pedimos que nos acompañe en el escenario”, señaló el presidente de la Hermandad del Primer Viernes de Mayo, Carlos García, antes de hacer entrega de la placa de reconocimiento a Miguel Carasol, que emocionado y cercano, se dirigió al público con naturalidad y humor.
“Voy a emplear el micro, aunque ya sabéis que a veces puedo ser extenso… Esta fiesta es de todos. El conde Aznar no tiene sentido si no estáis todos vosotros ahí. Nuestro motivo es animar a la gente, repartir escarapelas y hacer esta fiesta cada vez más grande. He sido un privilegiado. Chema la dejará mucho más arriba. Esto va a más. Aquí hay entusiastas que sacan la fiesta adelante y sin ellos sería imposible. Gracias por estos años”, aseguró.
La parte final de su alocución la reservó para referirse con especial cariño a su palafrenera: “Cuando me cansaba de llevar la espada, alguien la recogía. Ana Fe ha estado conmigo todos estos años”, manifestó agradecido, al tiempo que tuvo palabras para la historia viva de la fiesta y para la delegación de la Fiesta de Moros y Cristianos de Elche –la ciudad hermana– que ha acudido a la celebración de este año. “Es cierto que desde los 80 hasta ahora los ayuntamientos [de Elche y Jaca] han ido haciendo cosas. Pero en los últimos años las fiestas se han unido mucho. Seguro que hoy hay muchos ilicitanos que ya son hermanos nuestros y con los que compartimos juntos esta tradición. Gracias a quienes lo habéis hecho posible. Me pongo esto [un medallón] de la capitanía mora de este año… ya me ha fastidiado lo de mora, pero ahí va. ¡Gracias a todos!”, concluyó con humor.
El acto incluyó también la concesión de la insignia de plata de la Hermandad a Lucía Guillén Campo, quien fue síndico en la última edición de la fiesta, y las prestigiosas Laureadas de Honor a Petra Ventura Navarro y Carlos Laval Javierre, con cuarenta años de implicación en la celebración.
Además, se entregaron escarapelas conmemorativas a 51 escuadristas: 10, 25 y 40 años de participación activa. Entre los que alcanzaron el cuarto de siglo figuraban Juan Ramón Sánchez Turrión (caballería), José Antonio Biec Cebrián y Santiago Montes Palop (cortejo histórico), Pilar Gordo Pardo y Conchita Jiménez Martínez (labradoras), Vicente Malo Allué (labradores), Claudia Martínez Pérez y Almudena Rodríguez Faubell (artesanas), Aitor Serrano Subirón y Juan Casajús Lanaspa (artesanos).
La ceremonia comenzó con el relevo del abanderado de la Hermandad: Sergio Lope, de la escuadra de Artesanos, recibió la bandera de manos de José María Lacasta, de la escuadra del Cortejo del Conde.
Como broche musical, la Asociación Banda Municipal de Música Santa Orosia interpretó el himno del Primer Viernes de Mayo. Luego, como manda la tradición, los asistentes compartieron torta y vino en un ambiente festivo de hermandad.





















Homenajes de la Hermandad del Primer Viernes de Mayo en el Palacio de Congresos. EL PIRINEO ARAGONÉS
Reconocimientos por escuadras
Cortejo del Conde
10 años
Carla Bergua Bravo, Sergio Biec Cebrián, Jimena García Lafita, Laura González Lope, Mónica González Lope, Clara Rabal Ballén, Patricia Rabal Ballén, Eder Ramón Castillo y Noa Santoro Bretos.
Caballería
25 años
Juan Ramón Sánchez Turrión.
10 años
Gloria Avilés Martínez, Carlos Manuel García Galindo, Fernando Laliena Artieda, Carlota Navasa Bergua, Julia Sanvicén Pueyo y Jorge Orduna Ara.
Cortejo Histórico
25 años
José Antonio Biec Cebrián
Santiago Montes Palop
10 años
Amaya Arcas Jarne, Paula Arcas Jarne, Alejandro Callau Bernués, Jorge Callau Bernués, Raúl Callejas Clavería, Iván Iturrioz Martín, Carlota López de Dios, Desi Pérez Baños, Blanca Salicio Sanmartín y Carlos Ubieto Ballén.
Labradoras
25 años
Pilar Gordo Pardo y Conchita Jiménez Martínez.
10 años
Virginia Eíto Longás y Usoa Gárate Galindo.
Labradores
Laureada de 40 años
Carlos Laval Javierre.
25 años
Vicente Malo Allué.
10 años
Diego Palacín Grasa y David Rabal Garcés.
Artesanas
Laureada de 40 años
Petra Ventura Navarro
25 años
Claudia Martínez Pérez, Almudena Rodríguez Faubell y Andrea Martín Riera.
10 años
Ana Fernández Pelayo, Ana Gabás Vispe, Ana Rodríguez Juan, Alicia Rodríguez Mañé, Ana Jarne Betés, Teresa Bergua Álvarez y Judith Morán Lara.
Artesanos
25 años
Aitor Serrano Subirón y Juan Casajús Lanaspa.
10 años
Daniel Cano Trobajo y Alejandro Giménez Morán.