
Acto de homenaje al conde Aznar en el Monasterio Viejo de San Juan de la Peña en 2024. EL PIRINEO ARAGONÉS
Jaca se prepara para celebrar su fiesta más emblemática: el Primer Viernes de Mayo. La programación comienza este miércoles, 30 de abril, con actividades orientadas a la difusión del espíritu festivo entre los más pequeños, gracias a las charlas didácticas que se impartirán en los colegios, y continúa con un emotivo homenaje a los mayores en la residencia Vitalia, al que acudirá el conde Aznar acompañado de su séquito.
El jueves 1 de mayo se vivirá uno de los momentos más significativos del programa con el acto religioso en el Monasterio Viejo de San Juan de la Peña en memoria del conde Aznar Galíndez, figura histórica que da sentido a esta celebración. En esta ceremonia, que contará con música en directo y danzas medievales, se ha incluido en esta ocasión un acto fuera de programa que sin duda marcará un punto de inflexión en la Fiesta: el simbólico relevo de la figura del conde. Tras diez años encarnando este personaje central, Miguel Carasol cederá el testigo a José María “Chema” Martínez en un acto sorpresa del que no se han revelado detalles, pero que se intuye cargado de emoción y simbolismo.
La jornada se completará con la apertura del mercado artesanal en el entorno de las plazas Ripa y San Pedro, la salida de la comparsa de gigantes y cabezudos, y el acto institucional de la Hermandad en el Palacio de Congresos. Allí se reconocerá la labor de escuadristas y se rendirá homenaje a Carasol, además de entregarse la insignia de plata a Lucía Guillén Campo, síndico de 2024. La jornada culminará con el concierto de la Banda Municipal de Música Santa Orosia de Jaca y el tradicional reparto de torta y vino.
El día grande llegará el viernes 2 de mayo. A primera hora, la diana musical marcará el inicio de una jornada vibrante. A las nueve, el cortejo histórico y las escuadras se concentrarán en la casa consistorial para iniciar la peregrinación a la ermita. Pero sin duda, el acto más esperado será la entrada triunfal del conde Aznar por la avenida Regimiento de Galicia, al mediodía. Este desfile, acompañado por la salve en la catedral y el canto del himno en la calle Mayor, representa el clímax de la Fiesta, el instante en que historia, música y tradición se funden en un sentimiento colectivo.
Durante el fin de semana, la celebración se extenderá con propuestas para todos los públicos. El mercado de oficios perdidos seguirá activo, y no faltarán actuaciones musicales —con tributos a Mecano y rock femenino—, actividades infantiles como juegos tradicionales y chocolatada, y nuevos pasacalles de gigantes y cabezudos que mantendrán vivo el ambiente festivo hasta el domingo 4 de mayo.