Jaca se prepara para afrontar un Primer Viernes de Mayo que se estima multitudinario al caer en puente y ser festivo en Madrid. La renovación de una serie de cargos principales (sobre todo el del conde Aznar) y la repercusión de las obras sobre diversos escenarios marcan los prolegómenos de una edición que volverá a estar impregnada de los sentimientos de orgullo y pertenencia que distinguen al pueblo jaqués.