100 AÑOS
Diciembre 1924

Carlos Quintilla Bandrés en una imagen de archivo. EL PIRINEO ARAGONÉS
El tiempo en su marcha implacable, que no se detiene ni ante alegrías ni tristezas, ha dejado ya que transcurriesen dos años desde la muerte de aquel inolvidable y de todos querido D. Carlos Quintilla, fundador y propietario de este periódico, donde vertió los fervores de su alma de gran jaqués, toda su inteligencia y toda la austeridad de la honradez y de la modestia que en vida constituyeron la característica del finado.
Dos años han transcurrido, pero su sombra, su recuerdo, su espíritu, se agitan ante nosotros con los mismos impulsos que en vida nos comunicó constantemente para el bien, para el trabajo, para el amor al prójimo. Cuando secamos nuestras lágrimas es porque hemos de poner en los labios esta obra modesta, pero íntima y subjetiva; en estas para nosotros sagradas colecciones de El Pirineo, donde el venerado D. Carlos Quintilla tantas veces pusiera su inteligencia y su corazón.
Imposible resistir todavía nuestro dolor, de no hacernos la ilusión de que Dios le tiene en el Cielo con aquella inolvidable y santa compañera de su vida, dirigiendo desde allí nuestros pasos por esta tierra miserable y alentándonos a seguir en nuestra labor, impuesta como bien de Jaca y palpitación perenne de su amado recuerdo.
Rogad, lectores de El Pirineo, por el pobre don Carlos Quintilla. ¡Para él os pedimos humildemente, con toda nuestra alma, un Padre Nuestro!