
Shin Chan: el superhéroe
Duración: 93 min. País: Japón. Dirección: Hitoshi One. Guion: Hitoshi One. Manga: Yoshito Usui. Música: Taisei Iwasaki. Fotografía: Animación. Productoras: Shirogumi, ADK Arts, Futabasha, Shin-Ei Animation, TV Asahi.
Siempre hemos sentido debilidad por Shinnosuke Nohara, más conocido como Shin Chan. Es un mangacreado por Yoshito Usui, escritor e ilustrador, centrado en la vida de Shin Chan, un niño de cinco años particularmente travieso, además de ingenioso e inteligente. Apareció en 1992, aunque en España llegó bastante después, acumulando 1.200 episodios y 32 películas. En esta nueva entrega, la primera que ofrece la posibilidad de ser contemplada en 3D, se mantiene en la línea de que Shin Chan continúe siendo tan políticamente incorrecto, e, incluso mucho más. Algo que sorprende en una sociedad que cada día intenta dulcificar los contenidos infantiles, siempre insulsos y carentes de emociones. Sin embargo, este film mantiene la esencia del personaje, atreviéndose también a realizar múltiples críticas sociales, algunas bastante hirientes, relativas a la pérdida de la cultura tradicional de Japón.
La sociedad japonesa siempre se ha caracterizado por su respeto y admiración hacia sus antepasados y personas mayores. Así, el film, muestra a unos ancianos que deben buscar una forma de sobrevivir, sin tener tiempo para los niños. Todo ello, haciendo referencia a un futuro muy incierto. Japón, en la actualidad, se encuentra ante una economía estancada, y un gran déficit comercial (algo que no nos transmiten en los canales oficiales de noticias).
La trama presenta a Shin Chan jugando en su casa, cuando una misteriosa luz cae del cielo y se precipita sobre él, concediéndole extraños superpoderes, sin que él lo advierta. Al mismo tiempo, una luz oscura alcanza a un chico algo gafe, con quien se había cruzado en la calle. Mediante este guiño a Spiderman (“…un gran poder, conlleva una gran responsabilidad…”), Shin Chan tendrá que aprender a controlar sus poderes, para hacer frente a una amenaza que podría destruir el mundo entero. Una mezcla entre el costumbrismo cotidiano de la serie y una película de súper robots y ciencia ficción, además de la presencia de un culto maligno, e incluyendo –aspecto casi obligado– a las agencias oficiales del planeta.
El éxito de este tipo de películas, se debe, en un porcentaje muy alto, a los actores de doblaje, en los que recae la gran tarea de poner voz a sus protagonistas. En la versión doblada al español, hay que recalcar el gran trabajo de Sonia Torrecilla como Shin Chan, y Fátima Casado como Misae.
Un gran producto de entretenimiento, entrañable, con mucho optimismo y destacables parcelas de crítica, más comprensibles para el público adulto que para el infantil. En su faceta técnica, el 3D ha restado algo de expresividad a los personajes. Con el sistema de animación tradicional, hubiera sido más que suficiente.








