El valenciano Sanisidro propone una música amable y envolvente para el único concierto del festival SoNna Huesca en la Jacetania
Sanisidro propone una música amable y envolvente, pero a la vez exuberante y llena de matices y ritmos. La fotografía ha sido facilitada por la organización del festival SoNna.
El entorno de la ermita de Santa Lucía, en las cercanías de Berdún, alberga desde 2005 un conjunto escultórico en madera del artista galés David Nash, que lleva por título Three Sun Vessels for Berdun (tres barcos de sol para Berdún). Es un gigantesco reloj de sol que se compone de una rosa de los vientos y tres grandes esculturas en madera de roble. Este conjunto escultórico forma parte del proyecto Arte y Naturaleza que desarrolló la DPH a comienzos del siglo XXI.
A la ermita de Santa Lucía se acude dos veces al año, coincidiendo con los equinoccios de primavera y otoño. En esos dos momentos del año, la posición del sol es idéntica tanto en el horizonte de levante como el de poniente. Este juego de luz y paso del tiempo ideado por el artista galés es distinto cada día del año. David Nash es uno de los fundadores del movimiento Land-art que surgió en Inglaterra para reivindicar “una vida más en sintonía con la naturaleza, alejada de las prisas y del estrés de nuestra sociedad”.
Una vez en Puente la Reina de Jaca, hay que tomar la N-240 en sentido Pamplona y atravesar la localidad de Berdún. Poco después, en el kilómetro 314,500, se encuentra señalizada la entrada a la escultura. Se debe aparcar el vehículo al lado de la ermita y continuar andando.
Este escenario natural, tan cargado de significado, acogerá este domingo, 21 de julio, el único concierto del festival SoNna Huesca que se celebra en la comarca de la Jacetania. Será a las 20.30 horas y tendrá como protagonista al valenciano Isidro Rubio, que, tras militar en bandas punk, rock and roll y garage-60’s, y colaborar como guitarra y batería con distintos artistas, lanzó su carrera en solitario bajo el nombre de Sanisidro, debutando en 2020 con el EP A lo pesau, a lo bajo y a lo llano. Su primer trabajo de larga duración, Sambori, lo publicó en noviembre del año pasado.
Sanisidro presenta en Sambori (la palabra en valenciano para rayuela) una suerte de psicodelia folk mediterránea impulsada por una exuberante instrumentación: guitarras flamencas y eléctricas, bajo, percusión y vientos. Todo fundido por una voz que revela un particular mundo interior.
Sanisidro busca música amable y envolvente que haga compañía a todo aquel que se detenga a escucharla. Pero lo simple es a la vez exuberante, lleno de matices donde se mezclan ritmos y cadencias de cualquier género. Por ejemplo, melodías del medio oriente con ritmo caribeño.
La rica instrumentación de Sambori –suenan bombardinos, congas, bongos, cascabeles, panderetas, panderos, ruanes, güiro, vibráfonos, darbukas y un largo etcétera– lo hace sobresalir en un panorama musical cada vez más uniforme y saturado.