Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

25 AÑOS

Mayo 1999

La restauración de los capiteles del claustro píntense requiere una precisa y detallada restauración. EL PIRINEO ARAGONÉS

La restauración del claustro románico de San Juan de la Peña ha comenzado esta semana. Los trabajos de limpieza y consolidación de los capiteles de ochocientos años de historia y el adecentamiento del entorno está previsto que duren cerca de tres meses. La intervención, que corre a cargo del Instituto de Patrimonio Histórico Español de la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Educación, supone una inversión de veinte millones de pesetas. El proyecto ha sido redactado por el arquitecto Manuel Manzano y la restauradora Ana Laborde.

Los relieves sufren graves problemas de deterioro por el paso del tiempo, las malas condiciones climatológicas a los que están sometidos a la intemperie y las acciones de los miles de visitantes que pasan por el monumento. La empresa madrileña «Tekne» inició las tareas este pasado lunes con un equipo de cuatro especialistas, que contará también con el apoyo de un peón.

El coordinador del equipo, Jorge Pérez-Guerra, explicó ayer que en los capiteles se está procediendo a limpiar “los restos de encalados anteriores y las antiguas reintegraciones muy burdas”, y después se determinará si procede o no reintegrarlas con un criterio más actual y acorde con el conjunto. Además, se consolidarán sellando las grietas con inyecciones de mortero líquido, y si algún fragmento corre peligro de desprenderse se fijará con un microcosido con varillas de fibra de vidrio y resina.

La intervención en el claustro, según comentó Jorge Pérez-Guerra, supone también una mejora del resto de elementos del recinto. Así está previsto reponer la cantería dañada y eliminar un remate de madera existente encima de las arcadas para darle una solución más estética. También se solventará el problema de acumulación de agua que padece el claustro, y por el momento se ha acondicionado en el perímetro una zanja y canalera como desagüe que facilita su eliminación.

Hasta ahora las labores se han centrado en cuatro escenas, la creación de Adán y Eva, la expulsión del paraíso, la Anunciación y Visitación, y el sueño de José, y dos restauradoras estaban ayer enfrascadas en las escenas del castillo de Herodes y la matanza de los Inocentes. Con precisión y un cuidado exquisito, para evitar hasta el mínimo arañazo, rascan con un bisturí los vestigios de yeso y cemento, para después con una brocha expulsar los restos. Este es sólo el primer paso.

No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados