Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

Nadie

Nadie (Nobody, 2001)

Duración: 92 min. País: Estados Unidos. Director:Ilya Naishuller. Guion: Derek Kolstad. Reparto: Bob Odenkirk, Connie Nielsen, Aleksei Serebryakov, RZA, Michael Ironside, Colin Salmon, Christopher Lloyd, Billy MacLellan, Gage Munroe, Paisley Cadorath, Aleksandr Pal, Araya Mengesha. Música: David Buckley. Fotografía: Pawel Pogorzelski. Productoras:Perfect World Pictures y Odenkirk Provissiero Entertainment. Distribuidora: Universal Pictures y Netflix.


Sucede en ocasiones, que hay películas que no permanecen en cartelera lo suficiente, o que, directamente, ni se han llegado a estrenar. Pueden caer en el olvido, siendo ignoradas y eclipsadas por las grandes producciones. Pero, en estos tiempos, muchos títulos vuelven a tener una segunda oportunidad en las plataformas de cine, adquiriendo relevancia y colocándose entre los más vistos, años después de ser realizados. Nadie es el ejemplo claro de este fenómeno. La historia de un perdedor, de alguien insignificante, que no posee el respeto de su círculo familiar y social. Un padre de familia convencional. Su vida se reduce a una rutina, una repetición de actos, como si estuviera viviendo en El día de la marmota, repitiendo esa misma jornada durante años. Pero, todo cambia cuando su familia sufre un robo en el propio domicilio. Esta película nos recuerda a Mentiras arriesgadas (1994), de James Cameron, e incluso entronca con la saga de John Wick (teniendo en cuenta que es el mismo guionista de esta producción). Toda una comedia negra, con acción, giros y sorpresas, siempre teñida de un grato toque humorístico, que no pretende tomarse demasiado en serio lo que se nos está narrando. Un film, además, nada predecible. En el reparto, se alza el gran Bob Odenkirk, que fue conocido por la serie de televisión Breaking Bad, como el abogado mafioso, que posteriormente tuvo su propia serie basada en ese personaje: Better Call Saul. Demostrando ser un actor de primera línea, aunque no haya tenido a su alcance todas las posibilidades para desarrollar su potencial, como protagonista en la gran pantalla. Personalmente, nos llega a convencer en múltiples aspectos interpretativos, mucho más que el mencionado John Wick, con Keanu Reeves. En este film, también aparece un actor secundario, que nos evoca nuestra infancia, Christopher Lloyd, el inefable Doc de Regreso al futuro.

Muy curiosa resulta la banda sonora, cuya música, melódica y armoniosa, dulce y pausada, es utilizada para las escenas de mayor acción y violencia, algo no habitual en este género.

El pasado puede permanecer oculto o dormido; pero todo lo hecho, conserva el sedimento de conocimientos y aptitudes que podemos llegar a necesitar en nuestro presente, ya que sigue latente en el fondo, y dispuesto a reactivarse ante la necesidad. Verdadero lema de esta producción, entretenida, divertida, y que nos deja un grato recuerdo, sobre todo cuando el infravalorado Don nadie, resulta que jamás lo ha sido.

Civil War
Nadie
No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados