Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

“Tenemos un problema y conviene atajarlo porque creo que el mal ya está hecho en alguna generación, pero es conveniente rectificar”

Constituye una preocupación el tema los móviles en los centros escolares y la dependencia que crea a los niños y jóvenes. SE

Siempre había constituido, bueno, constituye una preocupación para mí el tema los móviles en los centros escolares y la dependencia que crea a los niños. Ya, en época docente, que tampoco hace tanto, me quitaba el sueño, ya que en el aula estabas luchando y gestionando con los alumnos este tema.

Sinceramente, también resultaba duro dar clase así, por el ambiente tan adverso que se creaba y la dificultad que entrañaba ejercer la profesión. Todavía tengo contacto con colegas y el problema, no es que haya disminuido, sino que se ha agravado.

Que esta innovación disruptiva está generando trastornos de conducta y los adolescentes tienen serias dificultades para controlar sus emociones y su comportamiento, adoptando una actitud desafiante, lo que provoca fuertes conflictos con la autoridad, en este caso, con el profesor.

Y saben ¿qué un 80% de los niños, entre 10 y 15 años tiene móvil en este país? Y que están abducidos y controlados como si del Ojo del gran Hermano se tratase por las aplicaciones de WhatsApp, Instagram, Facebook, Twiter, Tictock, Telegram, Snapchat, amén de otras, y que en la época lectiva mientras lo usan están perdiendo competencias básicas como la lectura y la escritura o como se ha divulgado, que llegan a la ESO sin saber las tablas de multiplicar. Los niveles han bajado, la exigencia es menor, el aprobado resulta fácil y no digamos, pasar de curso.

Se habla de enfermedades y efectos secundarios por el uso del móvil. Es cierto que están sin demostrar, pero hay que dar tiempo, aunque la nomofobia y ansiedad sí que están diagnosticadas y son fácilmente reconocibles a través del comportamiento.

Tenemos un problema y conviene atajarlo porque creo que el mal ya está hecho en alguna generación, pero es conveniente rectificar. Y no hablo de las otras edades, ya que niños pequeños, jóvenes, adultos estamos inmersos y fagocitados en la misma dinámica. Padres, hay que decidirse a decir NO a sus hijos, pero empiecen con su NO personal que buena falta les hace.

Bueno es que, en España, en distintas comunidades autónomas, están siendo conscientes y países como: Francia, Italia, Portugal y Países Bajos también lo están haciendo. La cibernética está constituyendo una bomba de relojería que al hombre cualquier día le puede estallar en las manos y ¡ojo! que llega con fuerza la IA (inteligencia artificial).

Firmado: MARIANO AGUAS JÁUREGUI
No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados