BALONMANO

Unas 600 personas vieron el partido entre el Bada Huesca y el Anaitasuna de Pamplona en el polideportivo Olimpia de Jaca. RICARDO GRASA
El balonmano de elite volvió más de una década después al pabellón Olimpia de Jaca con la disputa del partido amistoso que enfrentó este miércoles al Bada Huesca y el Anaitasuna de Pamplona, dos equipos que llevan caminos paralelos en la liga Asobal y que dieron espectáculo en la recta final de su preparación de cara al reinicio de la competición oficial.
El público de Jaca respondió, con unos 600 espectadores que disfrutaron de este deporte animando y siguiendo la evolución del encuentro desde la grada.
En lo deportivo, se impuso el equipo oscense por 36-33, en un duelo que estuvo muy igualado (19-19 al descanso) y en el que el Bada Huesca hizo valer su fortaleza defensiva para contrarrestar el juego rápido y la capacidad ofensiva de los navarros.
“Hemos sido capaces de jugar un partido serio y, sobre todo, viendo cosas que queríamos que nos salieran”, señaló el técnico del Bada, José Nolasco, al final del partido, contento de la respuesta de sus jugadores. “Necesitábamos que no se sintieran a gusto en ataque, haciendo una defensa más agresiva y con ayudas para realizar un buen despliegue”, aseguró.
El equipo oscense finalizará la pretemporada de invierno este viernes con el último amistoso que le enfrentará al equipo francés del Toulouse.
