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50 AÑOS

Enero 1974

Fotografía de la Catedral de Jaca que acompañó al artículo publicado hace 50 años. EL PIRINEO ARAGONÉS

En el número 4.666 de «El Pirineo Aragonés» de fecha 5 de mayo del pasado año, dimos a conocer la noticia de que por la Dirección General de Bellas Artes se estaban realizando obras de consolidación y reparación de nuestra hermosa catedral románica y decíamos textualmente:

«Las obras son de gran importancia puesto que el tejado sobre la bóveda de la Lonja Mayor se hallaba en muy malas condiciones y la pared de la fachada de esta misma Lonja o atrio mayor del templo se abalanza peligrosamente. Afortunadamente se ha llegado a tiempo para su protección y consolidación. No obstante, el resto de la cubierta de la catedral está bastante dañado y la Dirección General de Bellas Artes debe acudir a una reparación total de la misma para evitar lamentables sorpresas, máxime tratándose de una catedral que, como la nuestra, es prototipo del románico y tuvo una influencia decisiva incluso en el románico castellano».

El día 15 de septiembre del pasado año publicamos una entrevista realizada al señor aparejador de las obras de reconstrucción de la catedral, don Miguel Ángel Pardo, quien entre otras nos hizo las siguientes manifestaciones:

“Las obras que se iban a realizar en la Catedral eran de reparación de la cubierta, tal como en su día publicó El Pirineo. Al desescombrar el antiguo piso del campanero, en el cuerpo de la torre, y cubierta del exterior del atrio se pudo observar el mal estado en que se encontraban los muros del campanario.

Los motivos de este mal estado lo podemos centrar en el estado de la cubierta. Al ceder la estructura de madera del tejado de la torre sufrieron las paredes unos empujes tales que consiguieron reventarlas. Desde la calle se podía apreciar la grieta formada en el ángulo entre los muros sur y oeste con una separación de cinco centímetros.

Gracias al espesor de los muros no se había hundido hace mucho tiempo.

El mal estado de la cubierta es extensivo a todo el resto del templo siendo en algunas zonas realmente ruinoso. Días pasados se pudo contemplar, debido al fuerte aguacero, unas lamentables cataratas en el interior de la nave central. El problema no es de retejado pues además del mal estado de la losa es el maderamen de cubierta el que está bastante deficiente.

Se ha presentado en la Dirección General de Bellas Artes un informe, del Arquitecto que dirige las obras, don Lorenzo Oliván, en el que se refleja el estado de la cubierta.

La última reparación a fondo (?) fue la del año 1935, época en la que ya existían los daños que ahora se reparan. Lo prueba el hecho de que el tirante de la tijera de la torre se había reforzado, encontrándose si no total al menos parcialmente devorado por, a mi juicio, termitas.

Sería de desear una mayor atención en nuestras cosas para no tener que lamentar algún día un suceso del estilo de la Biblioteca Cerbuna, de Zaragoza”.

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