Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript
Rebaño de ovejas en el Pirineo aragónés, en una imagen de archivo.

Desde ya muy pequeñitos nos enseñaron (socialmente) a normalizar la mentira; por ejemplo, hemos tenido estos días a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, a Santa no-sé-qué, a Papa no-sé-cuantitos, a…; y qué ilusión ¿verdad?. Me recuerdo viviendo de niño todo aquello con una emoción tremenda; y luego, como padre, con otra emoción diferente (pero muy paternal).

Luego crecemos, y admitimos ya como si tal cosa la mentira sobre mentira, y sobre más y más mentiras; por ejemplo, con el oso en nuestro Pirineo. Nos crean “buena conciencia” con el cuento chino de que se les pagan los daños a los ganaderos de ovino; todavía me creí yo mismo toda esa historieta hasta hace muy poco: ¿cómo va a ser falsa?

Pues sí, de hecho, tan solo se pagan una parte de tales daños, quedando excluidos del pago, por ejemplo (y solo es un ejemplo), los abortos tempranos producidos en el rebaño ante el pánico de las ovejas cuando barruntan al plantígrado próximo.

Firmado: JUAN RAMÓN NAVARRO BRUN (Ansó)
No Comments Yet

Comments are closed