El arrestado acababa de recoger el cargamento, procedente de las costas andaluzas, y que ocultó bajo unos sillones y entre muebles pesados, simulando que realizaba una mudanza
Agentes de la Policía Nacional detuvieron durante un control en las carreteras fronterizas con Francia a un hombre 50 años que transportaba en una furgoneta un alijo de 118 kg de polen de hachís.
La intervención tuvo lugar durante el mediodía del 4 de diciembre, en una carretera próxima a Jaca, durante la labor contra la delincuencia transnacional que realizan los agentes de la Unidad de Controles Móviles de Canfranc, cometido que además se había reforzado con motivo los puentes de san Francisco Javier, festividad en Navarra, y de la Constitución e Inmaculada.
Estos policías, especializados en la prevención del tráfico de drogas, tráfico de personas, así como en la detección de documentos falsos, observaron una furgoneta cargada en su parte trasera con gran cantidad de muebles pesados. El instinto y la experiencia de los agentes integrantes del control hicieron que se revisara más a fondo la zona de carga de dicha furgoneta, debiendo los agentes mover varios de dichos muebles pesados, hasta llegar a unos sofás, bajo los cuales hallaron el alijo escondido.
El cargamento constaba de tres fardos, haciendo un total de 118 kilogramos de polen de hachís. Además, el detenido portaba entre sus pertenencias 8.580 euros. Los datos obtenidos durante el registro de esta furgoneta permitieron conocer que el alijo acababa de recogerse en las costas andaluzas.
El arrestado, acusado de un delito contra la salud pública, fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia, decretándose su ingreso en prisión provisional.