Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

Los vecinos de Yésero, principales afectados por el desprendimiento de rocas que obligó a cerrar la vía el sábado

Trabajos de los servicios de conservación de carreteras del Estado este lunes, en una imagen facilitada por la Delegación del Gobierno en Aragón.

Los servicios de conservación de carreteras del Estado han comenzado los trabajos para restablecer el tráfico rodado en la N-260a, tras el derrumbe de rocas ocurrido el sábado y que tapó una de las bocas del túnel de Gavín, obligando a cortar la carretera que une este punto con el puerto de Cotefablo.

Durante esta mañana, se ha trabajado en la retirada de los materiales que cayeron a la calzada, para “reestablecer el tráfico a la mayor brevedad”, se ha informado desde la Delegación del Gobierno en Aragón, si bien, para que ello sea posible habrá que colocar una nueva malla de contención que garantice las condiciones de seguridad en la carretera. “Esta última operación, podría durar varios días, durante los cuales la vía permanecerá cortada al tráfico, con paso excepcional para vehículos de emergencias”, se apunta desde la Delegación del Gobierno.

La solución propuesta no ha gustado a los vecinos de Yésero, localidad más afectada por el cierre de la carretera, que han pedido una alternativa rápida que les permita circular mientras se coloca la nueva red de seguridad, bien habilitando una zona de paso segura u horarios concretos para entrar y salir de pueblo. De esta forma, evitarían tener que dar un gran rodeo en los desplazamientos a Biescas, ya que, de los 10 minutos que cuesta completar este trayecto por el túnel de Gavín, se ha pasado a tener que invertir más de una hora, con el consiguiente problema que supone para el transporte escolar y los vecinos de la localidad que usan a diario la carretera.

Desde el Ayuntamiento de Yésero también existe malestar por no haber sido informados de la situación cuando ocurrió el derrumbe, y por no colocarse señales en el desvío de Torla, para informar a los conductores que transitan por este tramo de la N-260a. Finalmente, se quejan de la falta de mantenimiento en la zona donde ocurrió el derrumbe de rocas, que se encontraba llena de piedras y no se había limpiado desde hace años, como recordó el alcalde de Yésero, Javier Campo.

No Comments Yet

Comments are closed