Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript
Vista desde el Aspe, pico en el que se realizaron dos intervenciones durante el puente del Pilar. ARCHIVO/EL PIRINEO ARAGONÉS

Los equipos de rescate de la Guardia Civil realizaron once intervenciones durante el puente del Pilar, ocho de ellas concentradas entre el viernes 13 y el domingo 15 de octubre; si bien ninguna revistió gravedad. En su mayoría, estuvieron motivadas por caídas y lesiones en las extremidades inferiores que impidieron a los accidentados continuar con la actividad que estaban practicando.

El viernes se acometieron cuatro rescates, el primero localizado en el pico Russel, en Benasque, para evacuar a un hombre de 44 años de edad y vecino de Gerona que sufrió un tropiezo y se produjo un corte profundo en la rodilla que le imposibilitó continuar con la marcha.

En esta jornada, hubo que atender a varios escaladores: a una mujer polaca, de 24 años de edad, y un noruego de 55, que, tras completar la ascensión al Mallo de Frechín, en las Peñas de Riglos, no encontraron la vía de salida después de varios intentos, por lo que tuvieron que recurrir a los grupos de rescate. Los escaladores fueron evacuados ilesos hasta el helipuerto de Riglos. Otro escalador, que estaba realizando en solitario la arista Murciélago, en el pico Aspe, sufrió daños en un tobillo que le impidieron continuar. Al encontrarse en un punto de difícil acceso, fue necesario realizar dos ciclos de grúa para su evacuación por parte del equipo de salvamento, integrado por el GREIM de Jaca, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061. El escalador, un vecino de Zaragoza de 44 años de edad, fue trasladado en helicóptero a Jaca, donde fue atendido en el hospital.

El cuarto aviso del viernes también ocurrió en el pico Aspe, en el término municipal de Aísa. En este caso, fue para auxiliar a una mujer de 26 años, vecina de Guipúzcoa, a la que le dio un ataque de ansiedad cuando se encontraba bajando de la cumbre junto a otra persona. Al no poder seguir por sus propios medios, necesitó de la ayuda de la Guardia Civil para su traslado en helicóptero hasta donde se encontraba el vehículo particular.

Una de las tres actuaciones del sábado fue para evacuar a dos senderistas, un hombre de 29 años de edad, vecino de Cantabria, y una mujer de 38 años, de Barcelona, que estaban realizando una marcha circular por las inmediaciones del pico Anayet y que no conseguían ubicarse en la senda, hallándose en una zona rocosa que les impedía avanzar. Al echarse la noche encima y registrarse unas condiciones meteorológicas poco favorables, con fuertes lluvias, se refugiaron y abrigaron en sus sacos de dormir para pasar la noche, a la espera de la llegada del equipo de salvamento a primera hora de la mañana. En la operación de rescate, tomaron parte el GREIM de Jaca, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061, que evacuaron a ambos senderistas ilesos hasta Jaca.



El GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061 atendieron posteriormente a una senderista de 40 años de edad, vecina de Huesca, que la había sufrido un resbalón y se había fracturado el tobillo derecho cuando se encontraba en una zona próxima a los Llanos de Larri, en el valle de Pineta. Otra senderista, en esta ocasión una mujer de 40 años de edad y vecina de Madrid, tuvo que ser atendida tras sufrir una posible fractura de tobillo en las cercanías de las Gorgas de San Julián, en Nueno.

Las actuaciones se completaron el domingo con el rescate de una mujer de 28 años de edad, vecina de Pamplona, que se torció un tobillo descendiendo el pico Batanes, en Panticosa. La montañera fue traslada por el GREIM de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061 a la helisuperficie de la localidad panticuta, donde pudo proseguir hasta su destino en su vehículo particular.

No Comments Yet

Comments are closed