La Base Discontinua Oroel de Jaca ha recordado al militar asesinado por ETA en 1986 junto a su mujer y uno de sus hijos

Acto que ha tenido lugar en el acuartelamiento San Bernardo enfrente del edificio que lleva el nombre del general Rafael Garrido Gil, en una foto cedida por la Base Discontinua Oroel de Jaca.
El edificio principal de la Base Discontinua Oroel, ubicado en el acuartelamiento San Bernardo de Jaca (Escuela Militar de Montaña), lleva desde este lunes el nombre del general Rafael Garrido Gil, que fue asesinado por la banda terrorista ETA cuando era gobernador militar de Guipúzcoa. Tenía 59 años. En el atentado, que se produjo en 1986, fallecieron también su esposa Daniela Velasco de Vidaurreta, de 57, y uno de los hijos del matrimonio, Daniel, de 16. Todos ellos están enterrados en el cementerio municipal de Jaca.
“Para que permaneciera su recuerdo, el Ejército dio nombre, en su momento, al refugio militar de Belagua, en el navarro valle de Roncal; pero la próxima cesión de la propiedad, ha hecho conveniente dar su nombre a otro lugar emblemático del Ejército y de las unidades de montaña para que su recuerdo permanezca en su memoria”, se explica desde la Base Discontinua Oroel.
La iniciativa ha sido impulsada por el antiguo secretario de Estado de Defensa, Ángel Olivares Ramírez, eligiéndose para ello el edificio principal del acuartelamiento San Bernardo.
En un sencillo acto, en el que han participado sus hijos Fernando y Javier, familiares del general Garrido y el jefe de Estado Mayor del Ejército, Amador Enseñat y Berea, se ha leído una glosa sobre su vida y se ha procedido al descubrimiento de la placa con su nombre ubicada en la fachada del edificio.
El acto de recuerdo ha contado también con la presencia del alcalde de Jaca, Carlos Serrano; el subdelegado del Gobierno en Huesca, José Carlos Campo; el delegado territorial del Gobierno de Aragón en Huesca, Javier Betorz, y la vicepresidenta de la Diputación Provincial de Huesca, Celsa Rufas. Junto a ellos, han estado las autoridades militares que han acompañado al Jefe de Estado Mayor del Ejército, encabezadas por el inspector general del Ejército y representante institucional de las Fuerzas Armadas en Aragón, teniente general Manuel Busquier.
El conocido montañero Fernando Garrido, en nombre de toda la familia, ha mostrado su “apoyo público y profundo agradecimiento al Ejército y a las unidades de montaña por haber realizado esta acción que nos ayuda a no olvidar a aquellos grandes militares que nos precedieron”.
