CARRERAS DE OBSTÁCULOS

Una vista de la prueba desde la parte alta del muro. YHABRIL MORO/TURISMO VILLANÚA
Cerca de 90 corredores (más 25 en categoría infantil) participaron el pasado sábado en Villanúa en la segunda edición de la carrera de obstáculos “El Muro”, que se consolida definitivamente como una de las pruebas más espectaculares y originales del Pirineo. Cientos de espectadores se agolparon expectantes en los márgenes del barranco de El Lierde para seguir de cerca la lucha de los corredores por superar las 26 gradas que lo componen.
“El Muro” triplicó la inscripción del pasado año e incorporó nuevos obstáculos y dificultades que lo endurecieron considerablemente. La carrera fue mucho más compleja, larga, exigente y espectacular, según reconocieron los corredores, que también se enfrentaron al calor.
Al incrementarse notablemente el número de inscritos, se programó una prueba clasificatoria dividida en tandas de cinco corredores. Los seis mejores disputaron la final. En categoría masculina, ganó el corredor local Peio Añarbe con un tiempo de 8:55, seguido de Antonio Beltrán a 6 segundos (9:01) y Asier Corral con un crono de 9:23.
El circuito tenía dos duros obstáculos nada más salir. Los corredores debían atravesar arrastrándose (por debajo de unos cables) la pista de vóley playa y mover unas grandes y pesadas ruedas de tractor. Luego, enfilaban a través de unos túneles el barranco de El Lierde con sus 26 gradas, las dos últimas las más duras y exigentes. Muchos necesitaron las sogas colocadas para facilitar su ascenso. En el rápido descenso tuvieron que portar en un tramo unos troncos de madera y, apenas dos metros antes de cruzar la meta, subir y bajar unas grandes pacas de paja en forma de pesados escalones.
Peio Añarbe salió primero en la final y fue el más hábil al superar los obstáculos iniciales. Mantuvo la posición de manera agónica durante la subida al barranco, con Antonio Beltrán pisándole los talones. “En algún momento pensé que me iba a coger, pero he podido aguantar la presión. En el descenso bajamos muy rápido y pude mantener la distancia”, señaló el ganador.
En chicas, Marta Millaruelo repitió triunfo. La experta corredora del OCR Aragón ganó con autoridad a sus rivales, como ya lo hiciera en la primera edición. Paró el tiempo en 12:37, seguida de Laura Pozo con 14:48 y Ainhoa Gibelalde con 15:49. Millaruelo dijo que “las siete últimas gradas se hacen durísimas, porque las fuerzas ya no acompañan”. Además, con la ronda clasificatoria, “la final fue mucho más dura”.


Dos momentos de la prueba. YHABRIL MORO/TURISMO VILLANÚA
En 2022 participaron 33 corredores, viéndose las enormes posibilidades de crecimiento de la prueba, y este año es el de su confirmación. “Ha sido espectacular. El público ha acompañado de manera masiva, bordeado el barranco de abajo a arriba y los corredores se han sentido súper arropados”, señaló el alcalde, Luis Terrén.
Además, las dificultades incorporadas al circuito “lo han hecho más duro para los corredores y más espectacular para el público”. “Es difícil conseguir corredores para esta prueba, que requiere una fuerza extrema, pero estoy convencido de que en próximos años se va a convertir en uno de los eventos deportivos más espectaculares de Aragón”, concluyó.
En las carreras infantiles, entre los nacidos de 2010 a 2011, en chicos ganó Pablo Cirujano, seguido de Jon Rodríguez y Jorge Dumall, mientras que en chicas el triunfo fue para María Ruiz. Entre los nacidos de 2012 a 2013, se impusieron Nico Cirujano (por delante de Pascual Martínez y Pablo Moreno) y Olivia Martín (seguida de Lidia Lasarte y Noa Martín).