
Las jornadas en torno al huerto abordaron las técnicas de riego más idóneas en los tiempos de cambio climático. OJOS PIRENAICOS
Borau vivió este fin de semana la tercera edición de las jornadas La vida en el campo, un encuentro de experiencias y talleres dirigidos a todos los públicos en torno al huerto de autoconsumo, la creatividad, la educación ambiental y las actividades infantiles. Estas jornadas han sido posible gracias a los fondos de difusión medioambiental de la Diputación Provincial de Huesca y la implicación del Ayuntamiento de Borau, explica David Ruiz de Gopegui, responsable de la empresa Ojos Pirenaicos, organizadora de la iniciativa.
Las jornadas constaron de cuatro actividades que, con el hilo conductor del huerto, permitieron a los participantes conocer cómo es la vida en el campo, saber qué sucede con el agua en tiempos de cambio climático, cómo cuidar y preparar la tierra para la temporada hortícola y adquirir habilidades en la creación fotográfica, en este caso teniendo al huerto como ámbito de experimentación.
Durante todo el fin de semana, la biblioteca municipal acogió también la exposición Huellas en la nieve, sobre la fragilidad de los ecosistemas de montaña y su relación con la práctica deportiva de invierno.




Talleres y actividades organizadas en Borau durante el fin de semana. OJOS PIRENAICOS
La importancia del agua ante el cambio climático y su adaptación a la idiosincrasia de los huertos de autosuficiencia se abordó en el taller que mostró la experiencia de trabajo de Diego Aso, agricultor profesional de la Jacetania. Por medio de ella, los participantes asistieron a la puesta en marcha de un pequeño sistema de riego por goteo para lograr que el huerto sea más sostenible y eficiente, tanto en el consumo de agua como en la reducción de la huella de carbono. Asimismo, se dieron consejos y utilidades a tener en cuenta para que el crecimiento de las plantas sea el más provechoso posible.
Posteriormente, los más pequeños tomaron parte en un taller lúdico para familiarizarse con las herramientas que se utilizan en la preparación de la tierra durante los meses de mayo y junio, donde el abonado es clave para el crecimiento de las plantas.
Otro taller infantil sirvió para que los más pequeños trabajaran sus habilidades en la composición y creatividad fotográfica, teniendo al huerto como ámbito de inspiración donde desarrollar una historia.
Las III Jornadas La vida en el campo continuarán en septiembre y octubre con una segunda parte dedicada al tiempo de recolecta.