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La pobreza en la Jacetania y el Alto Gállego continúa “muy por encima” de los niveles registrados en los años previos a la pandemia; en unos casos, porque hay familias que todavía no han podido recuperarse de la crisis sanitaria, y en otros por los efectos de la inflación y el incremento de los precios y los alquileres, un problema este último que es de primera magnitud y sigue enquistado en ciudades turísticas como Jaca.

El informe anual de Cáritas Diocesana, presentado este viernes por la junta directiva de la organización, así lo desvela, atendiendo al número de familias y personas que en 2022 recurrieron a los programas de acogida y ayuda económica.

“Todavía seguimos sin volver a la normalidad del año 2019 y continuamos con una demanda elevada en nuestras acogidas”, afectadas ahora por “la crisis que ha provocado la inflación”, explicó el director de Cáritas, Marcos Lera. “Esta nueva crisis ha hecho que muchas personas, que ya estaban en una situación vulnerable, se vean afectadas y vuelvan a bajar un escalón en su situación social”, aseguró, refiriéndose principalmente al problema de la vivienda y de los suministros asociados a ella (luz, calefacción, tasas e impuestos…). “La vivienda sigue siendo un problema para muchas personas que no pueden llegar a final de mes” y, más ahora, con el incremento de los alquileres y el coste de la vida, detalló. Por ello, hay que “seguir demandando la vivienda como un recurso necesario y un derecho social para todos los ciudadanos”, subrayó.

A este factor desestabilizador, se unen otros no menos importantes como la “precarización de los salarios”, además de las dificultades que estas personas tienen para poder acceder a las ayudas y servicios de la administración a los que tienen derecho, bien por desconocimiento o por no saber cómo hay que tramitarlas. “Esta semana se ha publicado el dato de que solo el 20% de las personas que tienen derecho al ingreso mínimo vital pueden acceder a él, y ese 80% que se queda fuera es normalmente por problemas administrativos, no porque no cumplan con las condiciones exigidas”, indicó el director de Cáritas, que detalló que, parte del trabajo de las trabajadoras sociales se centra precisamente en ayudar a estas personas en este tipo de tramitaciones.

Presentación de la memoria de Cáritas Diocesana relativa al año 2022. EL PIRINEO ARAGONÉS
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