Los grupos y unidades de rescate en montaña de la Guardia Civil de la provincia de Huesca se han empleado a fondo durante la Semana Santa realizando hasta 17 intervenciones desde el 4 hasta el 9 de abril, tanto en el Pirineo como en el Prepirineo. Los accidentes se han producido principalmente por caídas y durante la práctica de diferentes actividades: esquí de montaña, senderismo, escalada y barranquismo. Una de las operaciones más llamativas, por su naturaleza, es la que tuvo lugar el jueves 6 en el entorno del ibón de Ip, en Canfranc, con el rescate de un perro que se había extraviado en la senda de la Besera.
Un vecino de Zaragoza falleció el domingo en Villanúa tras sufrir supuestamente un tropiezo y precipitarse a un barranco.