
La simpatía y la implicación de los vecinos de Berdún, junto al calor del fuego y las cenizas, avivaron el espíritu festivo del Carnaval de los Zarrapatrosos, que el sábado ofreció su tercer episodio (el primero después de la pandemia) desde que fuese recuperado para el siglo XXI.
Con respecto a 2020 y 2021, la impresión de los organizadores es que se redujo la afluencia de visitantes, debido a las bajas temperaturas, entre otras causas. No obstante, la jornada dejó un buen sabor de boca al retomar el ambiente de tradición y confraternización característicos de esta cita, que permite a la Canal de Berdún presumir de contar con unas señas de identidad propias.
“El carnaval lleva mucho trabajo, pero tiene bastante aceptación y la gente se lo pasa muy bien, así que esperamos darle continuidad”, explicó el concejal de Cultura de Berdún, Andrés Esclarín, destacando “la ilusión que genera en el pueblo” y agradeciendo en especial el hecho de que “los vecinos se volcaron en los preparativos”.