
La temporada de esquí 2022-2023 comienza a coger velocidad de crucero en los valles del Aragón y de Tena, que registran un repunte en la afluencia de los visitantes atraídos por el excelente estado que presentan las pistas, después de las continuas nevadas registradas la semana pasada. Cerca de 250 kilómetros esquiables (92,5 en Candanchú y Astún y unos 150 en Formigal y Panticosa) estarán durante este fin de semana a disposición de los amantes del deporte blanco, que se encontrarán las pistas y los remontes operativos casi al 100%.
“El pasado fin de semana ya esperábamos una gran afluencia y se cumplieron las previsiones. Hubo buenas cifras de esquiadores y confiamos en seguir a este ritmo”, explicó el portavoz de Candanchú, Lucas Sáez, destacando que dicha estación “ha sido la más favorecida por las nevadas y ofrece una estampa invernal excepcional”. Tanto es así que registra unos grosores de nieve de hasta 4 m en zonas altas, siendo “la estación con más espesor de nieve de la península”.