Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

“La democratización de la comunicación supuso la aparición de todo tipo de publicaciones, antesala de las Fake News”

Los mensajes de Donald Trump en redes sobre el Estado Islámico, terrorismo, economía o inmigración, fueron vitales para entender su victoria.

Tradicionalmente, los movimientos identitarios han tenido un trasfondo étnico, religioso, sexual o social. No es de extrañar, por tanto, que las redes sociales se convirtieran pronto en el entorno ideal para la comunicación y organización de grupos identitarios de extrema derecha. Además de los chalados de toda la vida, las redes fueron también colonizadas por una infinidad de movimientos de todo tipo y condición.

Muchos de estos movimientos ya existían, pero su influencia, en la mayoría de los casos era muy escasa, limitándose a la organización de acciones locales.

La democratización de la comunicación supuso la aparición de todo tipo de publicaciones, algo que unido al poder de organización, comunicación y divulgación que ofrecen las redes, permitió que muchos de estos grupos pudieran extender sus doctrinas hasta límites insospechados.

Anteriormente vimos que hay mucho puritanismo en la estructura de las redes, algo que hace de ellas un entorno ideal para mostrar nuestro compromiso con una determinada causa. También son ideales para linchar a cualquier disidencia.

Como no podía ser de otra forma, los algoritmos tienen también un marcado carácter inquisidor y moralista. Algoritmos diseñados entre otras cosas para viralizar aquellos contenidos capaces de hacer arder nuestras más bajas pasiones.

Un ejemplo ilustrativo es la victoria de Donald Trump en las presidenciales de 2016. No es posible entender esta victoria sin el papel que jugaron las redes durante la misma.

El uso de algoritmos permitió al gabinete de marketing de Trump detectar que una parte muy grande de seguidores de la serie The Walking Dead estaba muy preocupada por la inmigración. De igual modo, seguidores de Navy: Investigación criminal eran contrarios a la reforma sanitaria conocida como “Obamacare”.

Analizando los gustos y necesidades de las personas en función de sus series favoritas, lograron obtener una información vital para elaborar un mapa con las distintas tipologías de votantes a lo largo de todo el país. De esta forma pudieron alinear su mensaje en función de las preocupaciones de cada segmento de elector. Mensajes sobre el Estado Islámico, terrorismo, economía o inmigración, sirvieron para decirle a cada cual lo que quería escuchar.

Según datos de SocialFlow, empresa de gestión de medios de comunicación social, durante aquel año electoral, Estados Unidos invirtió más de 1.200 años leyendo sobre Donald Trump en redes sociales, casi un tercio más de los 874 años que sumaron entre Hilary Clinton y Bernie Sanders, principales candidatos demócratas.

A menor escala, pero siguiendo esos mismos patrones, consiguieron Podemos y Vox crecer de la forma en que lo hicieron. Si analizamos sus campañas en redes desde su nacimiento veremos que son idénticas. No hay la más mínima diferencia entre ellas. Lo único que cambia es el fondo del mensaje, porque incluso la forma del mismo es igual.

No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados