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El oficio de aprender (Compagnons, 2022)

Duración: 110 min. País: Francia. Dirección:François Favrat. Guion: Johanne Bernard, François Favrat. Música: Éric Neveux. Reparto: Najaa Bensaid, Pio Marmai, Agnès Jaoui. Productora:Soyouz Films. Distribuidora: Elle Driver.

Naëlle (Najaa Bensaid) tiene 19 años, con un pasado ya complicado a sus espaldas. Durante un taller de integración, Naëlle conoce a Hélène (Agnès Jaoui), su instructora, que le consigue un entrenamiento en un gremio de artesanos. A pesar de sus errores, Naëlle logra encontrar su camino, pero no sin el apoyo de Hélène y de Paul (Pio Marmai), el maestro artesano que la asesora. Naëlle se labrará un lugar en el fascinante mundo de las vidrieras y se dará cuenta de que los valores de los compañeros no son solo palabras vacías.

Las cifras de recaudación en las taquillas de los cines reflejan qué tipo de cine consumimos. En general, la película fácil, las que denominamos taquilleras, con grandes medios visuales, y un reparto de actores de moda, que no deben ser los mejores, más bien aquellos que el público desea ver. Eso genera que no se produzca cine de otra categoría, que escaseen las películas que nos llenen y toquen nuestro espíritu. Menos mal que de vez en cuando aparece alguna joya. Y, a menudo desde el cine europeo, más concretamente del cine francés. El cine social, como género, ha ido parejo desde la invención del cine. Muestra de ello sería El gran dictador de Chaplin en 1940. También, Roma, ciudad abierta de Roberto Rossellini en 1945, pasando por cualquier film de Ken Loach, y por supuesto recordando los films de Spike Lee.

Esas rarezas, aparecen en forma de regalo, como es el presente film. Un guion y dirección de François Favrat, en este su cuarto film, ajustándose a los cánones de drama social en su primera media hora, con un estilo documental que nos muestra cómo es vivir en un barrio marginal, donde la precariedad laboral se mezcla con la droga en las calles. Igualmente nos presenta a Naëlle con sus problemas y sus dificultades. Una vez hecha la presentación, comienza una historia con voz propia, en la que ya no se usan los tópicos del género; no solo es un film de crítica social, tiene matices de picaresca, incluso de acción. Lo más interesante es la transformación del personaje protagonista, en un afán de superación, de encontrar el camino, aquello que le hace vibrar de emoción, aunque inicialmente haya sido impuesto. Gran interpretación de Najaa Bensaid, que brilla en cada escena, sobre todo porque los actores secundarios no sacan todo el partido que deberían, lo que hace que la protagonista aún realce más. En definitiva, grata película que nos llevará a una realidad social, en la que surge la esperanza, desde el arte, lo que alimenta a nuestro espíritu.

Venus
Blonde
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