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Festival Cultural Transfronterizo Tans-humancias

Kike Ubieto, Jean Jacques Dall’Acqua, Jésus Aured, Sarah Gallén y Bruno Laxague en plaza Ripa. ATENEO JAQUÉS

El pasado fIn de semana, para terminar el mes literario de abril, tuvo lugar el Festival Cultural Transfronterizo Tans-humancias en dos jornadas que se llevaron a cabo en Jaca y Canfranc respectivamente, una propuesta que parte de la colaboración entre la Asociación Aragonesa de Escritores y el Ateneo Jaqués, y que nace con voluntad de estabilizarse anualmente creando así un trasiego real de acción cultural para compartir las iniciativas de los valles pirenicos, a uno y otro lado de la frontera. De hecho, eliminar esas fronteras con la fuerza de la palabra y promover el espíritu vecinal y colaborativo que, históricamente, también han unido a los pueblos pirenaicos, franceses y españoles.

La presente edición fue posible gracias a la colaboración de los ayuntamientos de Jaca y Canfranc y de la Comarca de la Jacetania, y por la inestimable implicación de Araceli Etchenique, que apoyó desde Oloron Sainte-Marie esta iniciativa. El festival transfronterizo por primera vez albergó otras propuestas artísticas además de la poesía. De esta manera, Pilar Esporrín y Maribel Latorre, realizaron una interesante y llamativa intervención artística urbana cubriendo con lonas que incluían sus obras de arte, los espacios en que se realizaron sendos recitales poético-musicales en Jaca y Canfranc. El artista bearnés Bruno Laxague, por su parte, pintó en directo sobre lienzo dos obras pictóricas a medida que se iba desarrollando el recitado de los poemas y la interpretación de las canciones. Sarah Gallén realizó performance de bodypainting y maquillaje corporal en la plaza de Ripa de Jaca, mientras que en Canfranc, pintó directamente sobre el suelo con tizas haciendo partícipe al público que acudió a la cita cultural. Musicalmente, Transhumancias fue un crisol de fortuitos encuentros que, sin embargo, parecieron preparados si uno se atiene al resultado final de los imparables e innumerables conciertos que se sucedieron a lo largo de las dos jornadas. La preciosa y siempre precisa voz de Alicia Canguero se sumó al recital de la plaza de Ripa para interpretar dos canciones a dúo con el acordeonista Jésus Aured en uno de esos momentos mágicos donde ocurre la belleza sin necesidad de entrenamiento o preparación previa. Sin hablar, sin conocerse previamente de absolutamente nada, los dos músicos empastaron a la perfección a través del lenguaje universal de la música despertando los aplausos del público que no estuvo desprovisto de algunas lágrimas.

Kike Ubieto abrió el recital con un emotivo y desgarrado canto dedicado a Federico García Lorca cerrándolo después, en aragonés, con un recuerdo a Ánchel Conte, donde estuvo acompañado, de nuevo, por Jésus Aured y el acordeonista Jean Jacques Dall’Acqua. Javi López también se sumó a la fiesta con un par de canciones que levantaron el ánimo de los presentes y con un sentido recuerdo a José Antonio Labordeta. Esta fiesta musical en el recital de la plaza de Ripa solo fue un preámbulo de la jam session que sucedió en el pub Viviana unas horas después, concierto donde Kike Ubieto, Alicia Canguero, Javi López, Jésus Aured y Jean Jacques Dall’Acqua estuvieron acompañados por el armonicista Remi Vrignaud en una improvisación constante. Música folk, country, ragtime, pasodoble, bossanova, rumba… todo ello amparado bajo el paraguas inconfundible del jazz. Porque en el fondo, todo fue jazz, esto es, improvisación; una improvisación maravillosa y perfecta en la poesía, en la pintura y en la música para hablar en un lenguaje común que solo se comprende a través del movimiento artístico y el mismo hecho del arte. La jornada en Canfranc tuvo un componente simbólico fundamental.

Jésus Aured, Ludovic Pautier y Didier Bourda en Canfranc. ATENEO JAQUÉS

La presencia, orográfica y ferroviaria, de la frontera, impregnó de sentido el festival Transhumancias. El deseo siempre presente de abrir la comunicación con Francia a través del canfranero parecía sobrevolar como un milano real las inicativas culturales que ocurrieron justo frente a la monumental estación. En esta ocasión se sumaron al recital más poetas franceses que no pudieron estar el día anterior, como Christine de Camy, Amandine Monin y Ana Tôt. Con ellas los poetas Miguel Ángel Yusta, José Gabarre, Pablo Delgado, Julio Donoso, Didier Bourda, Ludovic Pautier, Mariette Lesieur y Kevisana rubricaron un homenaje a la palabra y a los idiomas de la montaña como una herramienta para el entendimiento y nunca para la división. El ciclo Transhumancias también se completó con unas ponencias en Jaca y Canfranc que contaron con la participación de Jean Gabriel Cosculluela (en videoconferencia desde Lyon), José Gabarre, Ludovic Pautier y el ferroviario y escritor Alfonso Marco que cerró sendas ponencias con un repaso sobre el canfranero como símbolo transfronterizo fundamental y símbolo de Aragón. De todo lo sucedido durante este festival trashumante, dio buena cuenta la cámara fotográfica de Juan Luis Borra que recogió las imagenes que posteriormente publicaremos en el próximo número de la revista El eco de los libres.

Fomentar el entendimiento, la comunicación y colaboración con nuestros vecinos pirenaicos franceses, recuperando quizá la tradición medieval de los trovadores como espíritu unificador, resulta para nosotros, el Ateneo Jaqués y la Asociación Aragonesa de Escritores, una tarea fundamental y siempre pendiente; una lenguaje a recuperar: el lenguaje universal del arte a través de una cultura común.

Firmado. MARCOS CALLAU
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