
A falta de poco menos de dos meses para el Primer Viernes de Mayo, se van perfilando los detalles de la organización y los festejos, en un año considerado de transición, donde el objetivo principal es retomar la celebración en el punto en el que se quedó antes de que irrumpiera la pandemia. “Son tres años naturales sin desfiles y actividades en la calle, pero hay muchas ganas de fiesta y las escuadras están prácticamente al completo”, señala Carlos García, presidente de la Hermandad del Primer Viernes de Mayo, que continuará en el cargo cuatro años más, tras el acuerdo adoptado el pasado 2 de marzo en la asamblea general de socios. La candidatura de García, que fue la única que se presentó a la reelección, la conforman las mismas personas que le han acompañado en la gestión de la Hermandad en su primer mandato: Clara Pueyo, al frente de la vicepresidencia; Sheila Cantón, como responsable de la secretaría, y Silvia Artero, en las funciones de tesorería.